Coronavirus y gestación: ¿a qué riesgos se enfrentan las embarazadas con Covid-19?

"El riesgo de mortalidad en embarazadas es bajo", dice Leonardo Mezzabotta, secretario general de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires

En Uruguay, ginecólogos alertaron por un aumento de casos de embarazadas graves en terapia intensiva. El gobierno brasileño, por otro lado, pidió postergar los embarazos “hasta que la pandemia amaine”, una recomendación similar a la que realizó en 2016 durante la epidemia de zika. Sin embargo, expertos coinciden en que el riesgo para el grupo es bajo, aunque el coronavirus podría causar ciertas complicaciones en el cuadro de salud de las embarazadas.

Ezequiel Manrique, jefe de terapia intensiva del Hospital Florencio Díaz en Córdoba comentó en diálogo con La Voz que “al haber bajado el grupo etario que es foco de la pandemia, esto ha afectado a mayor número de embarazadas”. Aún así, señala que esta tendencia “no es un indicador de que el embarazo sea un factor de riesgo”. “Son como cualquier otro paciente que tienen la particularidad del embarazo”, aclara.

La afectación no es diferente a la que puede tener una mujer de esa edad”, dice Leonardo Mezzabotta (MN 70.222), secretario general de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA), en diálogo con elDiarioAR. “Se ha visto que la morbilidad, la posibilidad de que un cuadro se agrave es mayor. Lo que se está viendo más es mayor riesgo de que se agrave el cuadro respiratorio. Pero en términos absolutos, el riesgo de mortalidad en embarazadas es bajo”.

“El útero, al aumentar su tamaño, comprime más el tórax y la mecánica respiratoria es más compleja porque tiene menos espacio. Los pulmones se expanden menos y la embarazada se cansa más. Esto ya sin Covid-19. Si al pulmón, que tiene menor capacidad de distensión, le agregás una neumonía, la respiración se complica más y hay mayor riesgo de intubación”, explica Gustavo Albanese (MN 87.664), ginecólogo y obstetra en la Clínica y Maternidad Suizo-Argentina.

Ambos coinciden en que las embarazadas deben extremar los cuidados, en especial el último trimestre, donde aconsejan tomar mayores recaudos y “aislarse más”. “Tener un parto con Covid-19 es problemático porque el coronavirus puede formar trombos. Es más riesgoso para una embarazada estar infectada en el momento del nacimiento”, advierte Albanese.

Otro riesgo que mencionan es la posibilidad de tener un parto prematuro. Y señalan que las investigaciones hasta el momento sobre el impacto en los recién nacidos de madres contagiadas son insuficientes. “Todavía no se sabe si afecta el desarrollo del bebé o si incide en la mortalidad prenatal”, sostiene Mezzabotta.

“Hasta ahora, en los bebés de madres infectadas con Covid-19 la evolución neonatal no es mala. Es la misma de una paciente sin coronavirus, cumplen sus etapas evolutivas de forma habitual. Los trabajos médicos se analizan a cinco años, así que en estos chicos se va a poder analizar una estadística de acá a cinco años”, afirma Albanese.

En cuanto a si se debe priorizar al grupo en los planes de vacunación, los dos consideran, en línea con las recomendaciones de la OMS, que lo importante es asegurarse primero de que las vacunas sean seguras tanto para las embarazadas como para el bebé en gestación.

“Los beneficios de la vacuna son claros, reduce el impacto de la enfermedad. El problema está en la seguridad de las vacunas y la falta, a la fecha, de información fehaciente de que sean seguras para la embarazada y para el bebé”, dice Mezzabotta. “La recomendación en general de vacunar a una embarazada tiene que ver con otro factor, como las comorbilidades o que tenga un nivel de exposición mayor. Por ejemplo, las que trabajan en la docencia o en la salud y lo hacen de forma presencial”.

MC

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