A UN AÑO DEL DEBATE LEGISLATIVO SOBRE EL ABORTO LEGAL

La larga historia de una gran victoria

Referentes históricas de la Campaña.

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Intento compartir la historia de una gran victoria del Movimiento Feminista Argentino que tiene un largo recorrido. Pero comenzaré con la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, seguro y gratuito cuyo lema durante quince años fue “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”.

En Argentina las mujeres se vienen reuniendo desde 1986 en Encuentros Nacionales de Mujeres (ENM) donde se debaten año a año temas de la agenda feminista. Los encuentros, que tienen lugar en ciudades diferentes alternadamente, comenzaron con cerca de mil mujeres y en los últimos años superaron las 100.000 participantes.

En 2003, Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) lleva los primeros pañuelos verdes con diferentes inscripciones, entre ellas el derecho al aborto, por primera vez al ENM y eso sucedió en Rosario. Ese año también tiene lugar un taller de estrategias para legalizar el aborto y al año siguiente, en el encuentro realizado en Mendoza, se define el lanzamiento de una Campaña Nacional por el derecho al Aborto.

En mayo de 2005 CDD convoca a una reunión nacional en Córdoba donde se invita a las organizaciones feministas más reconocidas. Se define el objetivo de lograr una ley que legalice y despenalice el aborto en nuestro país. Asistieron representantes de 70 organizaciones de diversas provincias  y lanzamos públicamente la Campaña el 28 de Mayo de 2005 adoptando como emblema el pañuelo verde que venía desde 2003 con el logo propio que aún perdura.

En los primeros años CDD generó recursos para sostener esta Campaña, y se ocupó de toda la logística, desde la confección de afiches hasta la organización de plenarias. Participamos activamente en las comisiones de articulación y cabildeo parlamentario. Luego la Campaña se va expandiendo y las tareas se van democratizando.

Durante el año 2006 se elabora un proyecto de ley propio que será presentado por primera vez en la Cámara de Diputados en 2007. La estrategia la llamamos “transversal”, necesitábamos los votos de legisladores que estaban a favor en los diferentes partidos políticos. Y en el movimiento participábamos activistas de diversas pertenencias o adhesiones partidarias.

Esta estrategia se llevó adelante en todo el país, la movilización en la calle y en los ENM fue muy visible, así como el diálogo permanente con legisladores. Para 2018, la Campaña era una alianza de más de 750 organizaciones feministas, sindicales y de Derechos Humanos, entre otras.

Desde que se presenta el proyecto propio de la Campaña sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que ingresa por mesa de entradas como iniciativa de la sociedad civil, comenzamos a dialogar con diputades para que tomen el proyecto y le den la formalidad necesaria para ser debatido. En el primer momento lo toma una diputada socialista, Silvia Ausburger, pero no logra generar la voluntad política para dar el debate.

En 2009, 20 diputados acompañaron nuestro proyecto en calidad de co-autores y así se fue presentando cada vez con más firmas que mostraban la adhesión al derecho al aborto lograda a partir de la movilización, la presencia en los medios de comunicación, una política de alianzas asertiva y la acción permanente de incidencia en diputados.

La última presentación de nuestro proyecto fue en 2019 luego de haber logrado media sanción en Diputados en 2018, escenario que no se repitió ese año en el Senado de la Nación. El Presidente anterior habilitó el debate pero su postura fue contraria a la despenalización y legalización del aborto. En 2018 alrededor de 2 millones de personas (la mayoría mujeres) se movilizaron el 8 de agosto cuando le tocó votar al Senado y aún así no logramos la mayoría. La despenalización social ya era un hecho. Esas movilizaciones del 2018 fueron emocionantes e históricas por la irrupción de las jóvenes que por primera vez tomaban el pañuelo verde como una cuestión identitaria.

A finales de 2019 asume un nuevo gobierno con un Presidente que durante la campaña electoral prometió legalizar el aborto. Luego el 1° de marzo 2020 anunció en el comienzo del año legislativo que presentaría un proyecto propio y que tenía la seguridad de tener éxito. El proyecto del Ejecutivo Nacional se escribió muy pronto pero no lo dieron a conocer. Pronto comenzó la pandemia sin haber sido presentado. Fue un tiempo de intenso trabajo con el Ejecutivo Nacional para lograr que se presente. Logramos reunirnos con las más altas autoridades y se planteó una estrategia colaborativa entre Ejecutivo y comisiones de la Campaña para despejar los obstáculos.

A partir del 28 de septiembre 2020 la presión del movimiento sobre el gobierno se vuelve insostenible. Las redes sociales estallaron bajo el lema “Aborto Legal 2020” y los medios de comunicación están en su gran mayoría a favor de que se presente la ley. Nuestro proyecto seguía vigente pero con la gran expectativa generada por el Presidente no contaba con la fuerza necesaria para ganar el debate.

En diciembre de 2020 se presenta el proyecto en la Cámara de Diputados y pudimos leerlo por primera vez. La presidencia de la Cámara de Diputados convocó al debate junto con el proyecto nuestro. La sorpresa fue que, si bien el tan esperado proyecto presidencial tiene un acento en la salud pública, coincide en más del 90% con el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Celebramos la media sanción de Diputados a mediados de diciembre y casi sobre el final del año, el 30 de ese mes se transforma en Ley. El 14 de enero fue promulgada la Ley IVE número 27.610.

Y quiero decir que esto recién empieza y ya los sectores fundamentalistas están actuando con amparos en la Justicia para impedir la aplicación de la Ley. Nos genera un esfuerzo más pero otra vez en colaboración con gobierno y sociedad civil se están articulando acciones jurídicas para lograr vencer los obstáculos actuales.

El feminismo en Argentina se ha fortalecido, necesitamos de nuevos avances, asumir grandes desafíos para formar cuadros políticos feministas que sean garantes a futuro de los derechos logrados. Y por último, ante el avance de la derecha en el mundo y en América Latina y El Caribe, nos proponemos la creación de un frente como el modo más apropiado de parar justamente a esa derecha insensible, preocupada y ocupada de sus propios intereses económicos.

Marta Alanis es referente histórica de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD) y de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

MA / JR

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