Navidad en julio: ¿por qué no?

"Las siamesas", de Paula Hernández, está protagonizada por Valeria Lois (izq.) y Rita Cortese (der.)

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Bajo la consigna Navidad en julio, esta semana el ilustrador y diseñador Alexis Moyano, un amigo muy querido de esta casa, hizo una transmisión por Twitch en la que invitó a sus seguidores a algo inusual y a la vez lógico: celebrar, cada uno desde su lugar, esa fiesta que se propone desde un imaginario vinculado con el frío, la nieve y las comidas ultra calóricas, pero que a nuestra parte del mundo llega en una época veraniega y pringosa. 

Así, centenares de personas se juntaron en distintos puntos del país, rodeados de turrones, fuentes de vitel toné, budines, lucecitas de colores, copas de sidra y mantecoles, a festejar por streaming con Alexis en un momento del año más acorde para ingerir esas delicias y ponerse sweaters con renos y gorros de felpa. 

Pienso en la línea famosa de esa canción entrañable que es Paisaje, en cualquiera de sus versiones: “No se piensa en el verano cuando cae la nieve”. Y también en la letra del tango Todo el año es Carnaval (“Si el amor te trata mal/¿qué te importa del amor?/Te ponés otro disfraz/que te oculte el corazón.../Todo el año es Carnaval/a bailar, pues, y reír/qu’este mundo es un fandango/y una vez hay que morir”). La dejo por acá, suena cercana, pero la grabación es de 1931.

Empezaron los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (sí, por la pandemia tienen lugar un año después, pero se mantiene ese número en el título oficial; inserte aquí su emoji de “ni idea”). Desde donde estamos parados –aunque probablemente la lectura de esto los encuentre horizontales o en una silla–, ya empezamos a ver todas esas destrezas alucinantes de madrugada o un poco a contramano. Acá pueden leer la grilla horaria con la participación de las y los atletas de la Argentina. Mientras tanto, imagino semanas de sonambulismo masivo, charlas entre zombies, festejos de insomnes y sedentarios con las caras iluminadas por la luz de sus pantallas

Les comparto estas escenas de calendario a destiempo mientras miro el reloj divino que me regalaron para mi cumpleaños, que es justo hoy, cuando este texto empieza a circular. Pero es una manera de decir: el regalo me lo dieron un mes antes y escribo esto ayer.

Sin más va una nueva entrega de Mil lianas para leer ya mismo. O cuando cada uno de ustedes encuentre su tiempo, sus propias deshoras.

1. Las siamesas, de Paula Hernández. Hablábamos de relojes y de tiempos extraños y esta historia viene al caso. Porque hay pocos paisajes más desfasados y más elocuentes que los que ofrece la costa atlántica argentina fuera de temporada. 

En un momento del año en el que no hay mucha gente y hacia una localidad improbable de esas tierras viajan justamente Clota y Stella, las protagonistas de la película Las siamesas, dirigida por la cineasta Paula Hernández y basada en un cuento del escritor Guillermo Saccomanno. Son madre e hija, son dos mujeres que viven juntas, un poco hartas y en fricción.

Desde las primeras escenas, cuando se están preparando para salir, se nota esa tensión y se empiezan a vislumbrar algunos conflictos del pasado que las une: la hija recibe en herencia unos departamentos por parte de su padre, de quien la madre se separó tiempo atrás. A medida que la historia avanza, sobre todo mediante diálogos punzantes y certeros, se irán descubriendo capas de disputas, de temas no resueltos, de complicidades y también de duelos, mientras se trasladan en un micro un poco fantasmal. Dos protagonistas que parecen estar condenadas a pasar sus días juntas, casi pegoteadas, hasta que logran abrirle paso a lo imprevisto.

Una puesta sensible, sobria y con actuaciones notables de Rita Cortese y Valeria Lois. No la dejen pasar.

Las siamesas, de Paula Hernández, puede verse en el auditorio del Malba. Más información sobre proyecciones y horarios aquí.

2. Geografía de la oscuridad, de Katya Adaui. Seguimos con vínculos familiares, por momentos rotos, tormentosos, beligerantes. De hecho, Los pulpos tienen tres corazones, el primer cuento de Geografía de la oscuridad, de la autora Katya Adaui, pareciera dar una pista en ese sentido –un hijo va a visitar a un padre que pareciera vivir en un lugar abandonado y chocan los planetas– para lo que vendrá después: un compilado de relatos bañados “por la tempestad de las relaciones más cercanas”, tal como señala el escritor argentino Julián López en la contratapa del libro.

Hay descripciones sutiles, hay ironía, hay formas líricas a la hora de plasmar los diálogos y las observaciones de las oscuridades del título, que la autora elige narrar con profundidad y agudeza en todos los cuentos. 

Katya Adaui nació en 1977, en Lima, Perú, y es autora de otros libros de cuentos y de la novela Nunca sabré lo que entiendo. Sus relatos integran numerosas antologías y han sido traducidos al inglés y al italiano. La autora vive en Buenos Aires y dicta talleres de escritura.

Geografía de la oscuridad, de Katya Adaui, acaba de salir por la editorial Páginas de Espuma.

3. ¿Cómo fue que todo salió bien?. "Todo escritor tiene dos públicos: a uno no lo conoce, al otro se lo inventa. El primero lee su trabajo cuando está terminado; el segundo vive en su cabeza mientras él va escribiendo el texto –son cuatro o cinco oyentes en cuyo juicio el autor confía y cuya opinión le parece importante–. Esos oyentes interiores son presencias contundentes pero no se puede confiar mucho en ellos. Uno o dos tal vez sean figuras del pasado, héroes literarios o mentores que guardan silencio porque murieron hace mucho (...). Escribir es siempre un oficio solitario, pero escribir a ciegas sin saber nunca si alguien más está escuchando, lo convierte en el más solitario de todos”, escribió Al Alvarez en su libro ¿Cómo fue que todo salió bien? (estuve trabajando con ese texto y con otros de este autor , que por suerte está siendo revisitado por estos días. Salió una nota que les dejo por acá).

Elegí esa cita porque estas semanas llegaron muchos y muy afectuosos mensajes de lectoras y lectores de este espacio en el que afortunadamente cada vez somos más. Hacen de esta tarea, como dice Al Alvarez, una menos ermitaña. Muchas gracias y sigan, si tienen ganas. Abajo de este envío está mi correo.

¿Cómo fue que todo salió bien? es una especie de autobiografía del escritor Al Alvarez, que acaba de editar Entropía en español. Más información sobre el libro y sobre el autor, por acá.

4. Ahora es con ellas. Ya que arriba hablamos del calendario y del empleo del tiempo, me adelanto a algo que se viene para que vayan agendando. Se trata de un ciclo de charlas online de escritoras que organiza el Instituto Goethe y que cuenta con la curaduría de la autora argentina Claudia Piñeiro (ya que estamos, vale la pena recordar que acaba de recibir el prestigioso premio Dashiel Hammett de la Semana Negra de Gijón, España, por la novela Catedrales, les dejo acá más detalles por si se les pasó).

Según adelantan desde la organización, Ahora es con ellas – Literatura y sociedad en América del Sur, reunirá entre julio y octubre a escritoras de Sudamérica y Alemania “para hablar sobre la relación cardinal entre sociedad y escritura literaria”.

La mesa inaugural, llamada Violencia y literatura, tendrá lugar el 28 de julio y contará con la participación de la escritora argentina Camila Sosa Villada y la brasileña Patricia Melo, y con moderación de Joselia Aguiar

A lo largo del ciclo participarán, entre otras, las autoras Lina Meruane, Gabriela Wiener y Zoë Beck.

Organizado por el Instituto Goethe, a partir del 28 de julio tendrá lugar el ciclo Ahora es con ellas – Literatura y sociedad en América del Sur con conferencias online de las que participarán escritoras latinoamericanas y alemanas. Más información, aquí.

¡Hasta la próxima!

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