Río Negro impulsa energías alternativas y exige a las petroleras que planten árboles

La gobernadora Carreras y el ministro Kulfas, con representantes de la empresa australiana Fortescue Fortune.

Reducir la generación de gases de efecto invernadero (GEIs) para mitigar el calentamiento global es el objetivo de una batería de medidas impulsadas por el gobierno rionegrino, que abarcan convenios para la generación de energías alternativas y la promoción de su uso en el transporte, la imposición de planes de forestación a grandes generadores de GEIs e incentivos para la eficiencia energética en edificios públicos y privados.

Con el Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y la empresa australiana Fortescue Fortune, la gobernadora Arabela Carreras (Juntos Somos Río Negro) firmó el 23 de agosto un convenio para el desarrollo de proyectos en la provincia. La firma australiana busca producir hidrógeno verde para abastecer el mercado argentino y exportar a Europa.

“Esto implica la implantación de Parques Eólicos, la construcción de una planta de hidrógeno, entre otras actividades y esto significa fuentes de trabajo desde el minuto cero, que es la construcción de los parques, la contratación de empresas para proveer servicios, alimentos, mejoramiento de caminos, construcción civil. También queremos producir en un mediano plazo molinos eólicos para que no sea sólo material importado”, detalló la gobernadora.

Río Negro apuesta a posicionarse como pionera y referente en la región en el desarrollo de este tipo de energía, además de diversificar la matriz productiva y generar fuentes de trabajo. “No queremos empresas ricas en pueblos pobres. Queremos mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y nunca podría ocurrir eso perjudicando a nuestros propios pobladores. Habrá mucho empleo y muchos servicios que brindar”, comprometió Carreras en Bariloche, ante la Mesa de Hidrógeno Verde creada en abril para promover esta energía sustentable.

El hidrógeno verde es el extraído gracias a un proceso químico conocido como electrólisis, mediante el cual se separa el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, utilizando corrientes eléctricas. Sus posibles usos abarcan tanto la industria, como el combustible y la generación de electricidad y agua potable.

Dos noticias marcaron la agenda energética a nivel nacional en las últimas semanas: la presentación por parte del Gobierno nacional del proyecto de Ley de Promoción de Inversiones Hidrocarburíferas, que “tiene entre sus objetivos incrementar la producción e industrialización de hidrocarburos, aumentar el ingreso de divisas, promover el desarrollo regional y garantizar el autoabastecimiento”, según expresa. Para el presidente Alberto Fernández, la iniciativa busca “poner el máximo impulso a la actividad petrolera y gasífera” con “previsibilidad” y “preservando el acuerdo social y la sustentabilidad ambiental”. Los beneficios previstos por esta normativa pretenden profundizar la tarea de las empresas hidrocarburíferas que, en Río Negro, crecen atadas a la suerte de la formación de Vaca Muerta. La otra noticia es el récord de cobertura de la demanda energética con energía renovable: el domingo 22 de agosto pasado, el 24,72 por ciento de la demanda total fue absorbida por energía limpia, de la cual más del 71 por ciento correspondió a la eólica.

 Verde, pero no tanto

 Verde es el color del partido provincial, Juntos Somos Río Negro, que creó y conduce el ex gobernador y actual senador Alberto Weretilneck, y que retuvo el poder en 2019. Verde es también el color que hoy distancia a sus principales referentes: de un lado la gobernadora Carreras, quien impulsa los proyectos que incluyen una mínima exigencia de compensación a las empresas -fundamentalmente hidrocarburíferas- generadoras de gases de efecto invernadero; y del otro el propio Weretilneck, que anticipó que esas iniciativas, tal como fueron redactadas, no serán aprobadas por la Legislatura provincial -la mayoría de los parlamentarios le responden- y pidió “disculpas” a las empresas del sector energético que se verían alcanzadas por la imposición.

El proyecto que tensó el clima interno del partido provincial establece un sistema de compensación para que los grandes emisores de GEIs planten, cuiden y mantengan una cantidad determinada de ejemplares de especies arbóreas nativas proporcional a las emisiones que generan, aumentando o disminuyendo este número proporcionalmente en cada evaluación anual que se realice. 

El objetivo es “compensar el menoscabo ambiental que generan” y concientizarlos sobre la lucha contra el cambio climático, fomentar la reforestación de especies nativas y promover estrategias de mitigación. 

El sector energético es el principal causante del dióxido de carbono emitido (67,2%), seguido por la agricultura y ganadería (21%) y los residuos sólidos urbanos (11,2%), según el inventario GEIs elaborado por la Fundación Bariloche en 2019. El inventario mide la cantidad de metano, dióxido de carbono y dióxido nitroso, principalmente, que emiten las actividades humanas.

“Así como está no se aprueba”, advirtió Weretilneck, en una jornada de Energía de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la que pidió disculpas a las empresas del sector porque “se enteraron por los medios de comunicación”. Además, minimizó el impacto de la actividad: “Quiero aclarar que en nuestro gobierno actual creemos que la industria del gas y petróleo y la minera son compatibles con la protección del medio ambiente”, dijo.

Weretilneck mantiene un estrecho vínculo con las empresas petroleras y gasíferas, cuyos contratos de explotación prorrogó durante su mandato. El senador se distanció de las medidas propuestas y ostentó su liderazgo dentro de la bancada oficialista en la Legislatura: “Cualquier proyecto que tenga como destino o que incluya a las operadoras, a la industria de la provincia van a ser consultadas previamente. Quiero transmitir tranquilidad de que este proyecto, así como está, no va a ser aprobado”, dijo.

La gobernadora insistió en la defensa de las iniciativas. “El proyecto se debatirá y se aprobará”, aseguró al diario Río Negro, aunque se refirió a textos “perfectibles” y a la búsqueda de consensos para su sanción. “Lo importante es que estos temas estén en agenda”, destacó.

Carreras propuso también una ley que regula y fomenta la movilidad sostenible en el sector del transporte de pasajeros y cargas, que a nivel nacional representa un 13,8 % de las emisiones y un 30,9 % del consumo de recursos energéticos. 

Se plantea una paulatina transición del transporte basado en el uso de combustibles fósiles a energías más limpias, a través del fomento a la producción y comercialización de vehículos sostenibles e infraestructura asociada, además de medidas fiscales y crediticia para la promoción de la movilidad sostenible. 

La tercera iniciativa establece el Etiquetado de Viviendas, un procedimiento para la evaluación, caracterización e identificación del nivel de eficiencia energética de inmuebles existentes o en proyecto de construcción, sean públicos o privados, a fin de clasificarlos según su grado de eficiencia en el consumo global de energía primaria que se encuentra relacionado con su uso. Los inmuebles que cuenten con la Etiqueta de Eficiencia Energética vigente “gozarán de la bonificación en el Impuesto Inmobiliario que determine la reglamentación de la presente ley”, según el proyecto.

SR/WC

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