Criar a un hijo cuesta hasta $586.627 por mes y la brecha con los ingresos sigue en aumento
El costo de criar a un hijo en la Argentina volvió a aumentar en diciembre de 2025 y ya supera los $586.000 mensuales en el caso de niños y niñas de entre 6 y 12 años. Así lo indica el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que mensura el valor de la canasta de crianza considerando tanto los gastos en bienes y servicios esenciales como el tiempo de cuidado necesario.
Ningún tramo etario baja de los $460.000 mensuales, lo que agrava la situación de millones de familias trabajadoras que no cuentan con ingresos proporcionales ni refuerzo estatal suficiente para cubrir estos costos.
Según el informe oficial, la canasta de crianza se ubicó en:
- $460.178 para menores de 1 año
- $547.913 para niños y niñas de 1 a 3 años
- $466.596 para el grupo de 4 a 5 años
- $586.627 para los de 6 a 12 años
El mayor componente del gasto sigue siendo el costo del cuidado, que se calcula en base a las horas necesarias de atención y la remuneración del personal de casas particulares. En diciembre, ese valor alcanzó los $356.505 para el tramo de 1 a 3 años, y $311.942 para menores de 1 año.
Más del 60% del costo total en los primeros años de vida corresponde al trabajo de cuidado, una tarea históricamente invisibilizada y no remunerada, que en la mayoría de los casos recae sobre las mujeres.
Respecto a noviembre, el aumento intermensual fue de entre 2,7% y 9,5%, según el tramo de edad. La variación más alta se registró en los grupos menores de 1 año y de 1 a 3 años, en los que la canasta se incrementó en más de $30.000 de un mes a otro.
En paralelo, las políticas de transferencia de ingresos no acompañan esa escalada. La Asignación Universal por Hijo (AUH) —uno de los principales mecanismos de sostén para hogares con niños y niñas— se mantuvo en $33.000 mensuales en diciembre, lo que representa apenas el 5,6% de la canasta de crianza más alta. Para el tramo más bajo, la cobertura no llega al 7,2%.
Tampoco hubo una adecuación proporcional en los montos deducibles del Impuesto a las Ganancias por hijo o hija a cargo, ni en las asignaciones familiares de los regímenes formales. En un escenario de inflación acelerada, esa brecha entre ingresos reales y costos de crianza se traduce en endeudamiento, sobrecarga y vulneración de derechos.
La canasta de crianza es elaborada por el Indec a partir de una metodología desarrollada por la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género junto a UNICEF. Incluye tanto los bienes y servicios como el tiempo de cuidado, valorizado según el régimen legal de casas particulares. La estimación se realiza en función de cuatro tramos de edad, definidos por los niveles de escolarización y las horas requeridas de cuidado.
Por ejemplo, un bebé menor de 1 año requiere 147 horas mensuales, mientras que un niño o niña de entre 6 y 12 años necesita en promedio 84 horas, lo que reduce proporcionalmente ese componente a medida que avanza la edad escolar.
En hogares con más de un niño, niña o adolescente, el tiempo de cuidado no se suma de forma lineal, sino que se estima sobre el integrante que más horas requiere, lo que acentúa el impacto en hogares monomarentales o con múltiples hijos.
El informe —que se publica mensualmente desde 2023— busca visibilizar el trabajo de cuidado como un componente estructural del costo de vida. Su inclusión estadística responde a una perspectiva que entiende que criar no es una elección privada sino una responsabilidad social, y que ese esfuerzo debe ser redistribuido y sostenido colectivamente.
Sin embargo, las mediciones del Indec aún no encuentran correlato en el diseño de políticas públicas activas. Mientras los precios escalan y el Estado ajusta, millones de familias absorben en soledad el costo de sostener derechos básicos de la niñez.
JJD
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