Los economistas que más aciertan calculan que la inflación de mayo rondó entre el 4,7% y el 5,4%

Las prepagas encabezaron las subas de precios de mayo.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá hoy el índice de precios al consumidor (IPC) de mayo. Después del salto del 6,7% en marzo y del 6% en abril, en coincidencia con la mayor inflación mundial en 40 años por la guerra de Ucrania, el Gobierno espera que el mes pasado haya bajado a alrededor del 5% y que después de junio, mes de alzas de tarifas de luz y gas, comience a amainar en la segunda mitad del año. Sin embargo, el actual tembladeral financiero, que ha elevado el dólar paralelo, ha derribado los títulos públicos y afecta también al resto del mundo, pone en aprietos hasta los pronósticos de los más optimistas.

Sólo un mes y medio para bajar el déficit y la inflación

Sólo un mes y medio para bajar el déficit y la inflación

La consultora española FocusEconomics elabora un ranking de los economistas que más aciertan con sus pronósticos. En 2021, a la cabeza en el promedio de todos los indicadores figuró Eco Go Consultores de Marina Dal Poggetto. Esta firma no sólo pronostica sino releva precios y para mayo constató un aumento del 5,4%. Otros economistas vaticinan entre 5% y 5,2%.

Orlando J. Ferreres & Asociados fue la segunda consultora con más aciertos el año pasado. Para mayo calcula que el IPC subió 4,7%, un número que si el Indec confirmara constituiría un éxito para el ministro de Economía, Martín Guzmán. Sin embargo, el descenso resultaría pasajero, según Ferreres, exviceministro de Carlos Menem que vaticina un 75% de inflación a fin de año. Hasta abril, el IPC interanual subía al 58%, el mayor nivel en 30 años, desde la salida de la hiperinflación de 1989/1990. En mayo, las mayores alzas sería en los rubros de equipamiento del hogar y salud (6,5%, ambos), mientras que los alimentos, lo que más preocupa a los más pobres, se habrían encarecido el 4,4%.

El banco brasileño Itaú se distinguió en 2021 por sus predicciones sobre inflación. Se ubicó tercero en el ranking de este indicador, detrás de los españoles Santander y BBVA. En sus informes para clientes, el Itaú no difunde un vaticinio por mes, pero sí el anual: 77%. Eso supone que el IPC ronde el 5% en mayo y junio y después se acomode en el 4,5% mensual hasta fin de año. Pero algunos analistas consideran que hay riesgos de que la inflación mensual no baje ni un poco en este contexto financiero y por tanto la anual supere el 80% en 2022.

Otro indicador que suele acercarse al IPC es la inflación de los trabajadores asalariados registrados que calcula la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), con el economista Mariano de Miguel a la cabeza. Fue del 5,4% en mayo, desacelerándose en 0,2 puntos respecto al registro de abril. De este modo, acumuló un 30,4% en los primeros cinco meses del año y un 62% en los últimos 12 meses. Desde 1991 que la inflación interanual no superaba la barrera del 60%.

Siete de diez capítulos de la canasta de la UMET registraron subas mayores al 5% mensual en mayo. Las alzas más acentuadas se produjeron en Otros bienes y servicios (+8,6%), por incrementos marcados en cigarrillos y productos de higiene y tocador, tales como pañales para bebés y papel higiénico. En segundo lugar, Salud trepó 6,6%, en buena medida a incrementos en las prepagas.

Alimentos y bebidas, el rubro de mayor peso en la canasta, trepó 5,4% en mayo. Más allá de esta leve desaceleración, la inflación interanual de este capítulo continúa siendo muy superior a la media (72,5%, es decir, 10,5 puntos porcentuales por encima del promedio de la canasta). Dentro de alimentos, las subas más pronunciadas a nivel interanual se dieron en pan y cereales (+95,8%), infusiones (+86,7%), aceites y grasas (+85,4%) y bebidas alcohólicas (+80,2%). Únicamente las frutas tuvieron subas moderadas (+29,8%). En tanto, las carnes se encarecieron 64% en los últimos 12 meses, por encima del promedio de la inflación pero por debajo del promedio de los alimentos. Los datos de alta frecuencia de las últimas semanas -que permiten monitorear a nivel diario la inflación de alimentos- muestran que la desaceleración de los precios se dio entre fines de abril y principios de mayo, y que en la segunda quincena de mayo tal desaceleración parece haberse detenido en la franja del 5% mensual.

El informe de la UMET analiza distintos escenarios de inflación para lo que resta de 2022: “Hoy es casi un hecho que será el año más inflacionario desde 1991; para que ello no ocurra, la inflación promedio mensual en lo que resta del año debería ser inferior al 2,5%, algo que luce muy improbable dada la elevada inercia existente y la lenta desaceleración de las últimas semanas. En un escenario pesimista, en el que la inflación se estabiliza en un 5% mensual, 2022 terminaría con una suba de precios del 83,5%. En un escenario intermedio, en donde la inflación desacelera a la franja del 4% mensual, la inflación de 2022 terminaría en 71,6%. Para que la inflación de 2022 termine debajo del 70%, en los próximos siete meses la suba de precios mensual no debería superar el 3,8%”, calcula De Miguel y su equipo.

AR/MG

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