Tras la compra de Edenor y El Cronista, mencionan a Manzano como candidato a quedarse con Telefónica

José Luis Manzano

Dueño de Edenor con el aval de Cristina Fernández de Kirchner y accionista mayoritario de El Cronista, José Luis Manzano no parece haber concluido su ciclo de expansión en los negocios. El socio histórico de Daniel Vila comenzó a ser mencionado en las últimas semanas y en las filas del oficialismo como candidato a pelear por un botín de dimensiones todavía mayores: la compra de los activos locales de Telefónica, una de las dos compañías principales en el mercado de las telecomunicaciones desde hace tres décadas, cuando Carlos Menem privatizó el servicio. 

Aunque oficialmente nadie confirma la información, fuentes del mercado le dijeron a elDiarioAR que Manzano tiene a Telefónica en la mira y es su próximo objetivo. La versión coincide con la que difunden en el mundillo empresario dirigentes de la política que se identifican con el cristinismo. En todos los casos, la vieja consigna del "vamos por todo" se traslada al frente empresario y tiene al mendocino como protagonista estelar.

Igual que en el caso de Edenor -donde Manzano y sus socios recibieron hace un mes el aval para la compra del dictamen técnico del ENRE- el nuevo movimiento del ex ministro del Interior de Menem viene acompañado por el impulso de un ala del gobierno nacional. Más que eso, sintoniza con una vieja pretensión de CFK: intervenir en el mercado de las telcos donde el Grupo Clarín es el jugador dominante desde que Mauricio Macri autorizó por decreto la megafusión Cablevisión-Telecom en 2017. De acuerdo a las versiones, a Cristina le interesaría que un empresario nacional incursione en el rubro. 

Hace dos días “Gaceta Mercantil”, un portal señalado como cercano al ex ministro, dio por hecha la noticia y afirmó que “Vila-Manzano buscan quedarse con la filial local de Telefónica”. Consultado por elDiarioAR, Manzano admitió que su grupo hizo una averiguación “hace tiempo” por la compañía pero dio a entender que, por el momento, la operación no está avanzando. 

El cuadro parece ser propicio. Mientras el mendocino es un empresario en crecimiento en la Argentina de la crisis y las empresas baratas, Telefónica puso en 2019 todas sus filiales en venta en Latinoamérica, con excepción de Brasil. A través de un spin off, decidió explorar la posibilidad de nuevas fuentes de financiamiento y se declaró abierto a escuchar ofertas por la infraestructura de sus filiales en Argentina, Chile, Perú, Uruguay, Colombia, México, Ecuador y Venezuela.

Desde entonces, comenzó un proceso con un sentido muy claro, en el que busca establecer alianzas con socios relevantes en todos los países de Hispanoamérica. El objetivo, dicen, es no perder presencia en la región sino obtener respaldo financiero. En febrero pasado, se desprendió de la infraestructura en Chile y le vendió el 60% de su red de fibra al fondo de inversión KKR en unos 1000 millones de dólares. La semana pasada, la principal competidora de Telecom en Argentina apeló al mismo procedimiento en Colombia y con el mismo fondo: le vendió a KKR el 60% de su red de fibra a cambio de una reducción de 200 millones de dólares en su deuda.

Fuentes del mercado consultadas por elDiarioAR estiman que la venta de la infraestructura de Telefónica en Argentina demandaría una inversión de entre 500 y 600 millones de dólares. Aunque no está claro quién podría hacer una oferta de esas dimensiones, la compañía de capital español parece urgida por desprenderse de una parte de sus activos en el país. Según declaró en su reporte anual, los ingresos de Telefónica bajaron un 11% a nivel global en 2020, a 43.076 millones de euros, y las pérdidas por deterioro y venta de activos implicaron 935 millones de euros (aproximadamente $ 106.162 millones, de acuerdo a la estimación que hizo hace unos días la revista Apertura, ahora también propiedad del Grupo Vila- Manzano). Esas pérdidas están asociadas principalmente a la filial argentina, con 894 millones de euros (cerca de $101.507 millones).

Desde que Telefónica puso sus activos en venta en la región, se mencionó el interés del Grupo Olmos, otro de los conglomerados ligados al peronismo y es dueño de Crónica TV. En mayo pasado, los hermanos Olmos difundieron un comunicado en el que anunciaron la contratación del ex presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez, y afirmaron que Gilpérez se encontraba “a cargo de la operación para la adquisición de Telefónica Uruguay como parte de la expansión internacional de Grupo Olmos”. Desde entonces nada se supo. A diferencia del Grupo Werthein, que acaba de sorprender con la adquisición de DirecTV, Olmos anunció con antelación un movimiento que hasta el momento no se concretó. Tal vez por eso, fuentes de llegada al Instituto Patria afirman que la vicepresidenta no ve con espalda suficiente a los dueños de Crónica y sostiene que Manzano cuenta con más respaldo internacional para una operación de ese tipo. 

Entre los supuestos interesados, en el mercado también hablan de Facundo Prado, el empresario que se quedó con Supercanal y se interesó también si éxito en comprarle a Carlos Rosales la cadena de electrodomésticos Garbarino. En algo coinciden todos los involucrados: cualquier operación que se cierre, deberá negociarse con la casa matriz de Telefónica. Consultado para esta el director de Comunicación e Imagen de Telefónica/Movistar en Argentina, Pablo Argmagni, afirmó que la compañía "no hace comentarios sobre rumores o trascendidos".

DG/WC

Etiquetas