En JxC se verán las caras con el objetivo de limar diferencias y acordar sobre las PASO

Macri y Vidal, en el cierre de campaña de las legislativas de 2017 en la provincia de Buenos Aires.

La primera línea de Juntos por el Cambio se verá las caras por primera vez desde que empezó la pandemia. Estará Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, la jefatura del radicalismo y los lilitos, con la excepción de Elisa Carrió que prácticamente no sale de su casona en Capilla del Señor. A las 16 horas, en un bar de Palermo, cerca de Honduras y Juan B Justo, intentarán ponerse de acuerdo respecto a qué hacer con las PASO. Pero buscarán algo más ambicioso: ponerse de acuerdo a secas. O al menos empezar a hacerlo. No les resultará sencillo. 

Un día antes de encontrarse físicamente, el gobernador jujeño Gerardo Morales le mostró los colmillos a Macri. El dirigente radical le exigió una autocrítica al expresidente y afirmó que "la UCR no está cómoda representando a la derecha". Sin posibilidad de ser reelecto en Jujuy, Morales busca levantar y nacionalizar su perfil. Tres horas antes de la cita palermitana, los tres gobernadores de la UCR se juntarán en el comité nacional del partido. Irá Morales, el mendocino Rodolfo Suárez y el correntino Gustavo Valdés. 

El scrum de los radicales con tierra viene empujando sin disimulo la eliminación directa y permanente de las PASO. A los jefes políticos de las provincias les conviene contar con una oposición deshilachada que no acceda a la instancia ordenadora de las primarias. La segunda ola del Covid-19 les suma argumentos anti-PASO. Pero a la vez se trata de una opinión que choca con la de los cambiemitas con aspiraciones en la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde las internas requieren de un factor ordenador externo. Al ya no existir la voz ordenadora de Macri, cualquier aspirante se considera más apto que el otro. Una PASO serviría para mensurar y organizar la pole position de Juntos por el Cambio. 

La del gobernador Morales con el macrismo no es la única tensión que cruza la coalición opositora. Al contrario, en JxC abundan los choques de tribus y de proyectos personales. La cita de hoy buscará suavizar diferencias, empezando por un punto en común: las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. 

La propuesta de Sergio Massa le sirvió al espacio opositor para abroquelarse en el rechazo. Después de haberle puesto copyright a la suba del piso del impuesto a las Ganancias en Diputados, Massa sacó otro planteo de su agenda personal: unificar el día de las PASO con el de las legislativas generales, derivando en una suerte de ley de lemas. Tras el cara a cara de hoy, JxC hará hincapié en el espanto que los acerca: cuestionar al gobierno.

Pese a que muchos cambiemitas habían rechazado históricamente la realización de las primarias, con un discurso de ahorro fiscal calcado al de Massa, esta vez hicieron fila para cuestionarlo. La suspensión de esa elección también es resistida de forma casi unánime en JxC, con la excepción de los gobernadores. Y la de alguien más: Elisa Carrió se sumó a la cruzada anti-primaria, con un argumento inusual. La ex diputada reflexionó que su realización atentaría contra la participación del "electorado independiente" que apoya a Juntos por el Cambio, en contra del "electorado cautivo" con el que cuenta el peronismo en la provincia de Buenos Aires.

Patricia Bullrich, por el contrario, se opone a cualquier idea que provenga desde el Frente de Todos. Macri, quien la eligió como presidenta del PRO, todavía no opinó en público al respecto. Si bien se presume que podría coincidir con su exministra de Seguridad, recién hoy se conocerá su mirada al respecto. 

El resto del elenco cambiemita llegará al encuentro con posturas menos intransigentes sobre el desenlace de las primarias. Los diputados Mario Negri y Cristian Ritondo tratarán de contemporizar, intentando terminar el primer mano a mano pandémico en paz. 

AF

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