Cómo ve Juntos la campaña del FdT: elogios a la unidad y críticas al tono festivo y peleador

Santilli, Bullrich y el intendente Julio Garro, de recorrida por La Plata

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“Ellos arrancaron y nosotros no. Salvo Patricia, claro”. Patricia es Bullrich. Y en ese punto no hay novedad ni sorpresa. El tono combativo de la presidenta del PRO es una variable fija y por momentos autónoma en el frente opositor. La frase, dicha por un armador que tiene un pie en la Capital y otro en la Provincia, resume la mirada cambiemita sobre las dos velocidades que tomó la campaña. Cerca de Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli perciben a un Frente de Todos que se apuró en dar la pelea electoral en contra de la oposición. 

Según analiza el larretismo, el tono confrontativo del oficialismo tiene un doble objetivo: golpear primero, trayendo permanentemente a Mauricio Macri al ring, y compensar el alto nivel de desconocimiento que todavía muestra Victoria Tolosa Paz en la Provincia.

A partir de ese diagnóstico, existen voces minoritarias que demandan más acción por parte de Juntos. Sobre todo contra un gobierno que ofrece ángulos y motivos para la crítica. Pero el ánimo imperante en la campaña en el AMBA es evitar, al menos hasta después de las PASO, el palo por palo con el oficialismo. Incluso el plan es patear los debates para después de las primarias. La estrategia se basa en un cruce de intuición y focus group. “En la calle y en las encuestas nos da que no hay clima electoral”, afirma un asesor de la escudería de Santilli.

Por eso se entusiasman con la posibilidad de que la avanzada del FdT quede disociada del humor social, afectado por la pandemia, la inflación y el desempleo. Especialmente en el Gran Buenos Aires. De ahí, que el discurso de Santilli y María Eugenia Vidal esté concentrado en “lo que pide la gente”. Un recurso que les valió un contragolpe de Alberto Fernández. 

"Nosotros no hablamos por la gente, hacemos por la gente", retrucó el Presidente el martes desde Quilmes. Fue durante un acto de inauguración de obras, uno de los que abundará en el gobierno hasta el 18 de agosto. Ese es el deadline legal para hacer anuncios de gestión.

Sobre los debates propuestos por Tolosa Paz y Leandro Santoro, quienes encabezan las boletas del FdT en Provincia y Capital, los candidatos de Juntos eludirán el desafío hasta después de las PASO. El razonamiento es que los postulantes oficialistas sólo buscan chicanear y generar títulos. “Tampoco veo razonable un debate entre Santilli y Facundo Manes. No mueve el amperímetro y, si sale mal, damos una imagen horrible. El objetivo es ampliarnos al 45%, no quedarnos con el núcleo duro”, explica un consultor que trabaja para Santilli.

De recorrida junto a El Colo por La Plata, el asesor afirma que el mensaje presidencial parece orientado a los votantes cautivos del peronismo ampliado. Con un detalle agregado: que Cristina Kirchner todavía no se sumó a la campaña. Y cuando lo haga, según pronostican cerca del alcalde porteño, el tono se volverá aún más beligerante. 

Este miércoles Santilli sumó a Patricia Bullrich a su tour platense. “La inseguridad crece, pero en la Provincia pareciera que no hay ganas de planificar ni de cuidar a la gente”, se quejaron a dúo durante la caminata. El exvice de Rodríguez Larreta y exministro de Seguridad porteño hace foco en esa bandera durante sus recorridas conurbanas. Al rubro económico prefiere darle un enfoque más vecinalista que macro. Más centrado en las consecuencias que en las causas. Así busca ahorrarse que le contragolpeen con la fallida experiencia macrista.   

Al momento, Rodríguez Larreta se corrió de las críticas más ásperas contra el kirchnerismo. Se calzó el traje de presidenciable, al opinar sobre debates nacionales, como el de la regulación del servicio de internet, pero sin mostrar los colmillos agresivamente. Vidal, en cambio, endureció el discurso e invitó a Mauricio Macri a subirse a la pulseada electoral.  

La exgobernadora está jaqueada por derecha. Dentro de la PASO de Juntos, la apura la lista de Ricardo López Murphy. Y por fuera, lo hace el verborrágico Javier Milei. En el edificio del gobierno porteño, sobre calle Uspallata, se muestran más bien pesimistas y en estado de alerta sobre el arranque de la campaña vidalista. Mariu además todavía se encuentra bajo observación crítica por parte del núcleo más irreductible de los votantes amarillos. Ante ese fuego amigo, a Vidal no le vendría mal renovar sus credenciales mauricistas.

¿Se consiguen elogios cambiemitas hacia la hoja de ruta frentetodista? Sí, algunas. En la Capital, aseguran que Leandro Santoro se consolida como un adversario sólido en su campaña unipersonal. En Provincia, un dirigente santillista destaca los primeros spots del gobierno. La propaganda de la coalición peronista está protagonizada por ciudadanos anónimos, sin presencia ni mención a los candidatos. Se trata de un viejo truco utilizado hasta el cansancio por el dúo que monopolizaba la comunicación amarilla: Marcos Peña y Jaime Durán Barba. Ahora ambos están completamente corridos de la gestión y del manejo de la campaña PRO. 

En el equipo que juega para el radical Manes, reparten elogios y cuestionamientos hacia el tono elegido por La Rosada. “Dan vuelta la página antes de haber superado la catástrofe sanitaria, económica y política. En ese punto están disociados de los ciudadanos. Pero, pese a cierto desorden entre la línea de los candidatos, están alineados en preservar la unidad. Y anteponen el espacio a las ambiciones personales. Es una campaña defensiva para preservar el capital que tienen”, analiza un integrante del círculo de confianza del neurocientista. 

AF

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