Segunda ola

“Todavía no vimos las consecuencias”: en medio de la pandemia, la falta de chequeos agravó los cuadros de cáncer

La pandemia provocó que se demoren los controles médicos de rutina.

La llegada de la segunda ola de coronavirus hizo resurgir un problema que data de la primera: el impacto de postergar consultas médicas en el diagnóstico a tiempo de enfermedades como el cáncer. Para los expertos, el descenso en las consultas realizadas en pandemia ya está derivando en diagnósticos tardíos y patologías más graves de la enfermedad.

Desde la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC) advierten que desde el comienzo del ASPO en marzo de 2020, los estudios de diagnóstico temprano del cáncer cayeron en un 80% y hubo una notoria baja en la cantidad de sesiones de quimioterapia y radioterapia en comparación con 2019.

Notamos cada vez menos pacientes que se controlan. Durante 2020 hubo menos control habitual, menos mamografías, menos fibrocolonoscopías, y a los oncólogos les llegaron tumores más avanzados que lo que estaban habituados a ver”, dice Diego Prost (MN 138.228), oncólogo especialista en neurooncología, en diálogo con elDiarioAR.

“Empecé a notar que vienen con tumores más avanzados, pacientes que si se hubiesen hecho los controles, se les hubiese hecho un diagnóstico más localizado. Ahora vienen con un diagnóstico hecho meses después”, sostiene Enrique Díaz Cantón (MN 76.476), oncólogo clínico y docente en el Instituto Universitario CEMIC.

Para Díaz Cantón, “esto tiene una doble explicación: una es que la gente que tenía que hacerse chequeos de salud convencionales no se ha chequeado, y después gente que tenía que hacerse estudios cada 3 meses no se los hizo en todo el año”.

La consecuencia de esta falta de control no la vimos todavía, la vamos a ver in crescendo a partir de mediados de 2021 y sobre todo en 2022”, advierte.

En el caso de los tumores cerebrales, Prost comenta que “el lapso entre el primer médico que suele ver al paciente, un neurocirujano, hasta que llega a nosotros ha aumentado. Antes era de 7 semanas, que ya era malo, y ahora pasamos a 9 o 10 semanas”.

Según un estudio realizado en Reino Unido y publicado en The Lancet, la demora en el diagnóstico oncológico durante la pandemia podría impactar en la tasa de supervivencia de los pacientes. Estiman entre 3291 y 3621 muertes adicionales por cáncer dentro de cinco años, en particular un 7.9 y 9.6% en el caso del cáncer de mama.

“La consecuencia directa es un incremento en la mortalidad”, afirma Díaz Cantón, ”es aumentar las posibilidades de que una enfermedad curable se transforme en no curable. También, al llegar tarde, tenés que hacer cirugías más extensas, radioterapias más intensas, tratamientos más invasivos”.

MC

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