Ni los Paty se salvan: el frigorífico que creó la marca suspendió a 450 trabajadores y paralizó su planta en La Pampa
El frigorífico General Pico, creador de la hamburguesa Paty y referente de la industria cárnica argentina desde los años 60, suspendió a los 450 trabajadores de su planta ubicada en la localidad pampeana de Trenel. La decisión se tomó en medio de una crisis financiera que puso en riesgo la continuidad operativa de la firma.
La empresa atribuyó la medida a la caída de las ventas internas y a una fuerte retracción del negocio exportador. Según datos oficiales del Indec, las exportaciones cárnicas argentinas se redujeron 7,3% en volumen durante 2025, con un derrumbe del 12,3% en los envíos a China, principal comprador del país.
La planta —controlada por la familia Lowenstein, fundadora también del complejo turístico Las Leñas— redujo su faena diaria de 600 a solo 50 cabezas de ganado, lo que refleja la gravedad de la situación productiva. La interrupción de actividades impactó de forma directa en los operarios y de manera indirecta en transportistas, comerciantes y productores ganaderos de la región.
En Trenel, una localidad que depende en gran parte del frigorífico como fuente de empleo, la preocupación crece por un eventual cierre definitivo. El intendente Horacio Lorenzo informó que la empresa adeuda varios meses de pagos a productores de esa zona y de la vecina Eduardo Castex, lo que genera un efecto dominó en la economía local.
La crisis financiera del frigorífico incluye una deuda acumulada superior a los $30.000 millones, con un pasivo de $9.000 millones solo con el Banco de La Pampa. Además, el Banco Central registró más de mil cheques rechazados, evidencia de la falta de liquidez y de la incapacidad de la firma para cumplir con compromisos corrientes.
Como única respuesta hasta el momento, la empresa ofreció a sus trabajadores el pago de $500.000 por el mes en curso y la entrega semanal de carne, en un intento por contener la situación social entre el personal suspendido.
La historia de la hamburguesa Paty —producto que se convirtió en marca genérica en el país— está ligada a los orígenes de Quickfood, fundada en los años 60 por Ernesto “Tito” Lowenstein, Luis Juan Bameule y José Moché. La firma introdujo por primera vez la hamburguesa industrializada en Argentina y definió hábitos de consumo que perduran hasta hoy. Tras pasar por manos de las multinacionales Marfrig y BRF, la marca volvió a quedar bajo control de los dueños originales en 2018.
El conflicto de General Pico es parte de una seguidilla de crisis que atraviesa la industria cárnica nacional. En Santa Fe, los trabajadores del frigorífico Euro mantienen tomada la planta desde hace más de dos meses por sueldos adeudados. En Pilar, la avícola Granja Tres Arroyos enfrentó medidas de fuerza por parte de 300 empleados ante la falta de pagos. También hubo conflictos similares en Bernasconi.
Los gremios del sector advirtieron que los problemas se extienden a buena parte de la industria, impulsados por el alza de los costos, la caída del consumo y la escasa disponibilidad de financiamiento. En el caso de Pico, la situación ya se venía deteriorando: un año atrás comenzó un ajuste que recortó cerca de 100 puestos de trabajo, como preludio del colapso actual.
Hasta el momento, no se convocó a ninguna instancia de negociación paritaria ni se anunció un plan de rescate. Tampoco hubo intervención del Estado provincial o nacional. Los 450 trabajadores siguen suspendidos, sin certeza sobre el futuro de la planta.
JJD
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