Estiman que las restricciones podrían afectar 0,5 punto las previsiones de crecimiento para este año

Restaurantes, uno de los sectores que más sufrirá el impacto de las nuevas restricciones

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No hay todavía un trabajo que haya medido el impacto que tendrán en la economía los anuncios del Gobierno sobre las nuevas limitaciones a la actividad y la circulación. Pero un informe de la consultora Consultatio de finales de marzo estimaba ya que el golpe de las restricciones sobre la actividad ante la nueva ola de Covid podría costar al menos 0,5 -y hasta 1,5 puntos- de crecimiento para este año, lo que redundaría en un aumento de 0,9% en el déficit fiscal respecto del previsto en el presupuesto.

“El golpe en la actividad podría no ser dramático, pero sí costar entre 0,5 y 1,5 puntos de crecimiento para este año respecto de nuestro escenario base, lo que acabaría derivando en un déficit fiscal mayor en 0,9% del PBI (menores ingresos y mayor gasto)”, dice el informe. “En este contexto, es lógico que la monetización del déficit sea 1,6 puntos del PBI mayor (tanto por el mayor déficit como una menor refinanciación de vencimientos), lo que implicaría una presión mayor sobre la brecha (o una necesidad de venta de reservas mayor para controlarla, estimamos entre USD 500 y 1.000 M)”, sostiene.

Consultado por elDiarioAr, Francisco Mattig, analista de la consultora, dijo hoy que la situación después de los anuncios se ajusta más al primer escenario. Esto es, una caída de 0,5 punto en las proyecciones de crecimiento de la economía. "Las restricciones anunciadas esta semana no tienen un impacto demasiado significativo en el nivel de actividad y por eso seguimos teniendo nuestro escenario base de crecimiento de entre 6,0% y 6,5%. De todos modos, la evolución de los casos sugiere cautela y nos dice que nada puede estar escrito sobre piedra. Los riesgos se mantienen", dijo.

Las restricciones no tienen un impacto demasiado significativo en el nivel de actividad. De todos modos, la evolución de los casos sugiere cautela y nos dice que nada puede estar escrito sobre piedra. Los riesgos se mantienen.

El trabajo ya anticipaba que resultaría imposible que el Gobierno impusiera un retorno a la fase 1 -aislamiento social obligatorio- por dos razones: la falta de apoyo político necesario -los indicadores de evaluación están en los niveles más bajos de la gestión- y el agravamiento de la situación económica. Sobre este punto, Consultatio es concluyente respecto a los resultados que dejó el cierre total de la economía y que esta vez resultaría “intolerable”. “Después de haber monetizado casi 7 puntos del déficit fiscal en 2020, con una inflación mensual que casi se triplicó desde mayo de 2020, y con una brecha que está artificialmente estabilizada en niveles de 60%-65%, un cierre de la economía podría resultar desestabilizante”, sostiene. 

El informe parte de una proyección de crecimiento del PBI para 2021 en torno al 6,5%, apenas superior al arrastre estadístico de 6,1% que arroja el EMAE (Estimador de Actividad Económica del Indec). Esta semana, el Fondo Monetario la ubicó en 5,8%. A partir de ese escenario, analiza la imposición de nuevas restricciones “sectorizadas”.

 “El impacto en la actividad podría no ser dramático, pero sí costar entre 0,5 y 1,5 puntos de crecimiento para este año”, asegura. “No todos los sectores económicos enfrentan el mismo riesgo respecto de medidas de aislamiento. En general, los servicios se encuentran mucho más expuestos que los sectores que producen bienes”, dice el trabajo. 

Las actividades que representan el mayor grado de riesgo (hoteles, restaurantes y otros servicios), especialmente afectada por las nuevas restricciones, asegura el informe,  “representan sólo 4% de la actividad económica”. “Pero al sumarse los sectores con nivel de riesgo 2 (construcción, actividades inmobiliarias, comercio, transporte y comunicación y servicios personales), el alcance es del 49% del PBI”. Algunos de estos sectores han sido afectados por las medidas que rigen a partir de hoy, pero no otros.

“El ejercicio que hicimos consiste en suponer que entre un 15%/20% del PBI vuelve este año a operar en niveles promedio comparables a los de agosto, septiembre y octubre del año pasado (en términos desestacionalizados). Adicionalmente, hicimos un escenario alternativo donde solo el 5% de las actividades de mayor riesgo vuelven a niveles de abril del año pasado (el peor momento). El PBI podría crecer entre 4,9% y 6,0%, siendo 5,5% (es decir, un recorte de 1 punto sobre nuestro escenario base) el crecimiento promedio. (ver gráfico)

Según este análisis, un menor crecimiento este año derivaría en menores ingresos tributarios y, además, la situación social demandaría un mayor gasto social que el proyectado. “Con mayores restricciones, el deterioro fiscal es de 0,9 puntos del PBI respecto de nuestro escenario base. El déficit primario pasaría de 3,2% (mejoró 0,3pp gracias a la mayor distribución de DEGs anunciada por el FMI) a 4,1% en el escenario con algún grado de aislamiento en los próximos meses”, asegura.

WC

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