ES EL PRINCIPAL ACREEDOR

El banco salvador de los Macri está en bancarrota y Correo quedó al borde de la quiebra

La compañía de la familia de Mauricio Macri, clave en el futuro del holding familiar.

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El banco austríaco Meinl Bank, el salvador de Correo Argentino SA, su principal acreedor, está en bancarrota y ha perdido el poder con el que contaba la compañía de la familia Macri para salvarla de su propia quiebra, según los documentos y testimonios obtenidos por elDiarioAR en la última semana.  

Un banco denunciado por lavado y corrupción, clave para evitar que quiebre la empresa de los Macri

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Correo necesita que la Justicia apruebe los apoyos de una mayoría de los acreedores que aceptaron su oferta para el pago de sus deudas y concretar así el salvataje. El Meinl Bank, una entidad multada en Austria y sancionada en Europa por sus vínculos con lavado de dinero y corrupción, acumula el 38% de la deuda de Correo y su voto era central para determinar si la compañía de la familia Macri se salva o va a la quiebra, como informó este medio el domingo último. Correo y su principal accionista, Socma, sostienen que tanto el apoyo del Meinl Bank como del resto de los acreedores presentados en el expediente son válidos a la fecha y deben ser homologados por la Justicia.

Hace menos de dos meses, el 25 de febrero último, el Tribunal de Comercio de Viena ordenó el cierre del banco, según publicó el sitio oficial de edictos judiciales de Austria. Correo aseguró a este medio que el apoyo del banco está garantizado porque apoyó una oferta previa de la compañía en 2007. “Si el Meinl quebró, el poder (que le otorgó el banco a su representante para apoyar la propuesta de 2007) ya no es válido”, dijo el exapoderado del banco austríaco ante la consulta de elDiarioAR. La Justicia tendrá la última palabra.

Si bien el Meinl Bank acumula escándalos y acusaciones, en Socma aseguraron ante la consulta que sus deudas con el banco son anteriores a que se dieran a conocer esos casos, dijo una fuente de la compañía. Según consta en el expediente, el Meinl Bank se convierte en acreedor de Correo en 2005, cuando absorbe una deuda de Correo con la Corporación Financiera Internacional (CFI) originada por un crédito otorgado por la entidad en 1999, cuando la sociedad de los Macri aún operaba el servicio del correo oficial.

En 2006, el Meinl Bank absorbió otra deuda de Correo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que también databa de 1999.

Entre ambos créditos el banco austríaco absorbió más de $374 millones (sin intereses) que ahora Correo le debe al Meinl Bank. Eso lo convierte actualmente en el principal acreedor de Correo y el apoyo más importante para evitar la quiebra de la compañía de los Macri y el mayor riesgo para la familia del expresidente: la consecuente extensión de la quiebra al holding familiar y a los accionistas de Socma y Sideco para pagar las deudas en su totalidad, es decir, sin acuerdo con los acreedores.

¿Por qué un banco austríaco está dispuesto a salvar a una empresa residual de los Macri, cuyas acciones valen cero pesos y cuyas deudas no paga hace más de 20 años? Esa es una de las preguntas que viene planteando la fiscal general Gabriela Boquin en el expediente, según consta en dos de sus dictámenes publicados en el sitio fiscales.gob.ar. Boquin sostuvo que el Meinl Bank estaba yendo en contra de sus propios intereses.

Mariano Macri, accionista de Socma y hermano del expresidente, reveló un supuesto vínculo espurio entre el Meinl Bank y su familia en el libro "Hermano", del periodista Santiago O´Donnell.  Socma y Correo desmienten cualquier irregularidad en su relación con el banco austríaco y negaron ante la consulta las aseveraciones del hermano menor de Mauricio Macri. A su vez, fuentes cercanas a Mariano Macri ratificaron a elDiarioAR los dichos del empresario reflejados en la publicación de O’Donnell que ponen en duda la legalidad de la participación del banco en el salvataje de Correo.

El salvador que ya no existe

“Procedimiento de bancarrota”, se titula el formulario online que analizó elDiarioAR y donde se detalla la agenda judicial para tratar la quiebra del Meinl Bank, actualmente denominado Anglo Austrian Bank. Los acreedores en Austria fueron convocados a una audiencia con el tribunal de Viena para el próximo 18 de mayo.

Entre 2006 y 2007, tras un intento de Correo de concluir el concurso de acreedores, la compañía de los Macri presentó una oferta para pagar sus deudas. Entonces, el Meinl Bank nombró como representante en el país al abogado argentino Cristóbal Von Der Fecht, quien se presentó en el expediente el 6 de julio de 2007 para informar que el banco aceptaba la oferta de Correo, según el documento al que accedió elDiarioAR

El apoyo del banco beneficiaba a la compañía de los Macri, ya que sumaban un voto clave para salvar a la empresa. Además, el Meinl Bank aceptaba que le pague mucho menos dinero del que le debía y en cuotas anuales a 15 años, según el escrito que consta en el expediente. 

Sin embargo, el acuerdo se cayó por el rechazo del Estado Nacional a la oferta de Correo. El concurso de acreedores siguió abierto y se extendió otros 14 años, un plazo récord. Los acreedores siguieron sin cobrar sus deudas.

Por la bancarrota del banco, la Justicia de Viena designó en 2020 a un abogado liquidador que responde al Poder Judicial de ese país, para que quede a cargo de los bienes de Meinl Bank, según consta en el sitio oficial. La deuda del Correo es parte del patrimonio del banco que debe administrar el liquidador. 

En Buenos Aires, por otro lado, el abogado Von Der Fecht explicó ante la consulta de elDiarioAR que su intervención de 2007 como apoderado del Meinl Bank en el expediente de Correo fue su única intervención en el caso y que ignora si el Meinl Bank ha intervenido en la causa por posterioridad. El abogado también aclaró: “Si el Meinl quebró, el poder (que le otorgó el banco a Von Der Fecht para apoyar a Correo) ya no es válido”. Agregó que el liquidador que asumió el control del banco en Austria debería haberse presentado en abril último en el expediente para renovar su apoyo al salvataje de Correo. Dos abogados especializados en Derecho Comercial y Concursal confirmaron la posición de Von Der Fecht ante la consulta de este medio. 

Según las últimas conformidades o apoyos de acreedores presentados por Correo ante la Justicia argentina, el nuevo responsable del banco austríaco no prestó su apoyo a la última oferta de Correo (algo que debía tramitar Correo). Este medio corroboró la información consultando las 34 nuevas conformidades y 95 ratificaciones presentadas en abril por Correo en el expediente de acceso público en el sitio web del Poder Judicial de la Nación. El Meinl Bank y su representante no figuran.

Sin el nuevo apoyo del Meinl Bank, principal acreedor, Correo debería perder esta conformidad o apoyo, sin el cual no podría salvarse de la quiebra porque necesita el voto a favor del banco austríaco o de su actual representante (el liquidador judicial), según lo establece la propia ley de Concursos y Quiebras, explicaron a elDiarioAR los dos abogados y profesores consultados como expertos en la materia, ambos ajenos al caso Correo.

“En esta situación, si a la compañía no le alcanzan las conformidades para obtener las mayorías exigidas por la ley para el salvataje, debería ir a la quiebra. Los plazos para presentar las conformidades (apoyos) vencieron y el liquidador del banco ya no puede presentarse en el expediente, aunque éste quisiera hacerlo”, explicó uno de los juristas y confirmó el segundo consultado. 

Representantes de Socma y Correo no están de acuerdo. Consultado por este medio, el abogado de Correo afirmó: “La compañía no necesita la ratificación (del apoyo del banco) porque (la nueva oferta presentada a fines de marzo para saldar la deuda) es una mejora de la propuesta (de la compañía en 2007) y no una propuesta nueva”.

En Socma, principal accionista de Correo, ratificaron esa posición: “Si (el Meinl Bank) quebró o no resulta totalmente independiente del concurso del Correo. El crédito verificado en este caso le será pagado a la liquidación del banco, o sus cesionarios, si los hubiere”.

“El crédito está verificado en el concurso. La aceptación de la propuesta de pago correspondiente a ese crédito forma parte de las 375 aceptaciones que se obtuvieron al principio en el concurso, al hacerse la propuesta original. Esa aceptación sigue vigente (pues obviamente abarca propuestas superadoras) y no requiere ningún tipo de re-confirmación”, agregó un representante de Socma.

La misma fuente de Socma afirmó: “Las 34 conformidades nuevas son de acreedores que no habían consentido hasta ahora. Adicionalmente se presentaron 95 conformidades de acreedores cuyos poderes habían sido cuestionados. El préstamo verificado por Corporación Financiera Internacional (CFI) y cedido al Meinl Bank cuenta con la conformidad presentada oportunamente y sigue vigente al igual que los otros 374 acreedores” que prestaron su apoyo para evitar la quiebra de Correo. Los dos especialistas consultados coincidieron en que la oferta de Correo realizada en 2021 es una propuesta diferente a la de 2007 y por lo tanto, la compañía debería volver a ratificar todos los apoyos de aquella fecha, no sólo el del Meinl Bank.

Un banco en apuros

El banco austríaco cambió su nombre el 17 de junio de 2019, tras darse a conocer que estaba involucrado en supuestos casos de lavado de dinero con bancos de Europa del Este, según informó la OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project). El Meinl Bank también tuvo un rol en el pago de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a funcionarios de Brasil y América Latina, según estableció la Justicia brasileña en el caso Lava Jato.

En febrero de 2019, el organismo que controla a los bancos en Austria, la Financial Market Authority (FMA), sancionó al Meinl Bank con una multa de 500.000 euros por los casos de supuesto lavado de activos, según un comunicado del organismo extranjero que publicó este medio el domingo. 

Cinco meses más tarde, en noviembre de 2019, el Banco Central Europeo (BCE) le revocó la licencia para operar. Terminó en proceso de bancarrota en 2020 y la Justicia ordenó el cierre de la compañía en febrero último. 

El camino a la bancarrota

En una investigación de 2019 titulada “The Vienna Inside Job”, la OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project) publicó los hechos que llevaron al Meinl Bank a perder su licencia y terminar en la quiebra: “Las autoridades de cuatro países han confirmado investigaciones criminales de operaciones facilitadas por Meinl Bank entre 2011 y 2015, cuando cientos de millones de dólares y euros de otros bancos fluyeron a través de las cuentas de Meinl antes de desaparecer en oscuras compañías offshore”.

“La investigación de OCCRP y sus socios encontró evidencia de que Meinl ayudó a los banqueros en Ucrania, Lituania y Letonia a eludir las regulaciones y prohibiciones, sacando grandes cantidades de dinero de sus bancos justo antes de su colapso”, informó OCCRP.

Las maniobras denuncias provocaron que “los que tenían que pagar la factura eran los clientes bancarios ordinarios y, en última instancia, los estados con sistemas nacionales de garantía de depósitos”, sostiene la investigación. Por ejemplo, según el artículo, “Meinl Bank ayudó al banquero ruso Vladimir Antonov a tomar unos 11 millones de euros del Snoras Bank a través de préstamos consecutivos (back-to-back) a su empresa fantasma de Belice, Melfa Group, después de que el Banco de Lituania prohibiera todos los préstamos a Antonov o sus negocios”.

ED

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