Gerardo Morales: “La planta de cannabis es virtuosa, tremenda y fantástica”

El gobernador jujeño marca diferencias entre los opositores con y sin responsabilidad de gestión.

El gobernador jujeño está maravillado con la planta de marihuana. “Es virtuosa, es fantástica”, se entusiasma Gerardo Morales. Impulsó la creación de Cannava, la empresa del Estado provincial que cultiva cannabis y elabora el primer producto para uso medicinal fabricado en la Argentina. Para el año próximo, Morales proyecta que Jujuy tenga 600 hectáreas cultivadas. Para el 2023, 2000 hectáreas. El gobernador incluso afirma que “hay que ir dando pasos hacia la desregulación del consumo recreativo”. Y no descarta que Jujuy se convierta, con aprobación de una ley, en un polo exportador de marihuana hacia países que ya tienen habilitado su consumo. Por fuera de su fascinación con la planta, si bien aclara que aún le falta fumarla, Gerardo Morales propone que todo el sistema político baje un cambio. Tanto el Frente de Todos, como Juntos por el Cambio. “Tenemos un ala dura que a veces impide establecer diálogos y acuerdos”, admite el gobernador, que a su vez se anota en la lista de presidenciables para el 2023.

Esta semana Juntos por el Cambio terminó por aceptar la postergación de las PASO. ¿Le parece bien?

Me parece bien que haya consensos en esta Argentina tan fracturada. Porque parece que a la grieta la seguimos profundizando todos. El gobierno, fuerte. Y la oposición también.

¿Hace una autocrítica sobre la responsabilidad de Juntos por el Cambio en profundizar la grieta?

Sí, también. No me parece que Juntos por el Cambio tenga que incentivar descontentos o participar de reclamos genuinos de la gente. Además los deslegitima y pone las cosas en términos de política confrontativa. 

¿Y el gobierno cómo ahonda la grieta?

El gobierno hace lo propio. Hace rato que los gobernadores no hacemos zoom con el oficialismo para retomar el tema de la pandemia. No es bueno que estemos en una pelea. Soy partidario de tener las escuelas abiertas y continuar con la presencialidad, pero veo que en la Ciudad terminan de rehenes los chicos. Es una pelea que debería acordar la política. Por eso me llamo a la reflexión. La oposición, el gobierno y la política en general debería bajar un cambio.

¿Le parece que Horacio Rodríguez Larreta hace un uso político de la defensa de las clases presenciales? 

No quiero cuestionarlo. Pienso como él. Y hay cosas que no conozco. Él habló con el presidente. Pero hay que volver a sentarse en una mesa. Estamos en una pandemia. Los extremos del gobierno y también los nuestros tironean para la pelea, pero los que gobernamos tenemos que tener capacidad de juntarnos. 

En Juntos por el Cambio, esos extremos tienen nombres propios, como Patricia Blrrich y Mauricio Macri, ¿no? 

Sí, tenemos un ala dura que a veces impide establecer diálogos y acuerdos. Por eso lo de las PASO me parece bien. Yo era de la idea de eliminarlas, pero nos allanamos a la postura de la postergación. Incluso pensé que no había que pasarlas, porque quizás el pico el pico de segunda ola no dure más de dos o tres meses, pero me alegra que se haya acordado. 

¿Cuál es el negocio político de esos extremos que desalientan el diálogo?

 

Primero, lo hacen porque no tienen responsabilidad de gobierno, y después porque estamos en un año electoral. El Frente de Todos y Juntos por el Cambio tienen sus movimientos internos. Hay dirigentes que ven ese pararse en el lugar extremo como una forma de capitalización política. Eso no sirve mucho. Como coalición, si queremos gobernar en 2023, y vamos a tener esa oportunidad, tenemos que demostrar que somos una fuerza política sensata que ocupa el centro. 

¿Para ganar en 2023 hay que correrse al centro?

El que gane el centro en 2023 va a gobernar el país. Me gustaría que seamos nosotros, con un radicalismo activo. Me gustaría que haya un presidente radical. Pero falta mucho. Mi aspiración no puede poner en riesgo a Juntos por el Cambio. Nos tenemos que fortalecer, que haya un sistema claro de toma de decisiones y llegar con un plan de gobierno.

¿El PRO empujó a la UCR a la derecha?

Nos empujó a la derecha. Pero pasó por debilidades propias del radicalismo. Hay una responsabilidad primaria en nosotros. El PRO hace su juego, no es culpa de ellos.

¿Quiénes son los presidenciables de la UCR: Martín Lousteau, usted?

Mario Negri, Alfredo Cornejo también. No abundan, pero tampoco en el PRO. Sí creo que estamos a tiempo en el radicalismo para llegar de forma distinta a la de 2015. Ahí Ernesto (Sanz) cumplió una palabra de caballero y fue a sacrificarse. Ya nos habían vaciado el partido. Lo digo sin criticar a Macri. Él era el que más medía, y gran parte del partido se referenciaba ahí. Ernesto fue a sacrificarse y a consolidar Cambiemos. Ahora estamos a tiempo de preparar un candidato. Podemos ir a un acuerdo o a un proceso selectivo interno. Tenemos algunos dirigentes, entre los que me incluyo. Pero estamos tranquilos, vamos a hacer lo correcto sin matarnos. 

¿Qué propone para ampliar JxC y dar la pelea interna, pero sin que haya fracturas?

Promovemos una actitud que nos ponga de pie, para no ser furgón de cola ni poner en riesgo a Juntos por el Cambio. No podemos replicar el gobierno de los CEOs. Tenemos que llegar con un plan. Para que el que llegue no diga `gobierno yo, listo`. Sino que forme parte de un colectivo. 

Esa no fue la experiencia durante la presidencia de Macri.

Cuando llegó Mauricio, dijo ´soy yo, no hay coalición de gobierno´. Pero porque se lo permitió el radicalismo. Llegamos debilitados. En Gualeguaychú hubiera sido bueno que se fomentara mayor participación del peronismo.

¿Leyó finalmente el libro de Macri Primer Tiempo?

-Ni lo lo chusmee, pero prometo hacerlo. Le dije a Mauricio que venga a presentarlo a Jujuy cuando quiera. También Bullrich está invitada. Y Maria Eugenia Vidal, una dirigente muy valiosa, puede venir a presentar su libro cuando quiera.

¿Piensa que ahora Juntos por el Cambio debería sumar dirigentes peronistas? 

Sí, hoy también Horacio dice que hay que incorporar sectores del peronismo. Pero si les va a bien en el gobierno, no vamos a encontrar a casi ninguno. Si les va mal, a muchos.

¿Cómo está su relación con Alberto Fernández?

De mi parte la relación no cambió. Le tengo el mismo afecto. Es una buena persona. Pero está muy influenciado por sectores antagónicos duros. 

¿Se refiere al cristinismo?

No a ella sola, son varios sectores. 

¿Por ejemplo?

Roberto Baradel, para decir uno, que atrasa mucho. No puede ser que le marque la pauta educativa.

Sobre Milagro Sala, que está presa hace cinco años, pero ahora bajo arresto domiciliario, usted dijo que ella buscaba retomar el poder perdido. ¿Es así?

Ella está volviendo a manejar plata de planes. Incluso hay ministros que vienen a verla a ella. Pero no vamos a permitir que vuelva la violencia a Jujuy.

¿A qué plata se refiere?

Ella está reclutando. Su casa es mitad Cada Rosada delegación Jujuy y mitad una unidad básica. Está en prisión domiciliaria, pero debería volver a la cárcel. 

¿Promueve que Milagro Sala vuelva a la cárcel?

Depende de la justicia. No es un resorte que manejemos nosotros. 

¿Se reconcilió con Lousteau, tras los cruces que mantuvieron en las internas partidarias de Córdoba y la provincia de Buenos Aires? 

No tengo nada con él, no quiero entrar en una pelea con él. Es un dirigente valioso. Fue una incorporación al radicalismo que es interesante. Tiene potencial en la Ciudad y la Nación también. Por ahí tenemos visiones diferentes. Él trabaja con la consigna de la renovación del radicalismo en el país, y está en su derecho. Pero corrernos a los que tenemos trayectoria y defendimos el partido cuando él estaba en el kirchnerismo es mucho. Yo invito a hablar de gestión. Veamos qué hago en Jujuy, cómo gestiona Valdés en Corrientes. Alfredo y Rodolfo, en Mendoza. También Horacio. Es distinto gestionar la Capital a una provincia del norte. Nada que ver. Veamos logros territoriales y capacidad de gestión para ver quién llega a la presidencia.

¿Qué método prefiere para armar las listas de JxC: consenso o las PASO? 

Hay que ordenar la mesa de Juntos por el Cambio. La premisa debe ser buscar acuerdos y lista única. Donde no haya acuerdo, que haya PASO.

Los candidatos que encabecen en Capital y Provincia van a marcar un poco el tono de la elección. ¿Le gustaría que Patricia Bullrich sea la primera de la lista en la Ciudad? 

Me gustaría que encabece Patricia. Más allá de cuestiones que no comparto, debe haber sido la mejor ministra que tuvo Macri. Tiene una gran capacidad cuando está en la gestión pública. Es una gestora nata. Me gustaría, pero no me quiero meter en la interna del PRO. Tengo buena relación con Horacio. 

¿Qué cuestiones no comparte con Bullrich?

No me gustó que presente una demanda por lo de las clases, si ya estaba la de la Ciudad. Tampoco que fuera a protestar a la quinta de Olivos. Esa es la casa del presidente. Si hay una expresión genuina de la gente, que yo no comparto pero que es una expresión popular, hay que saber leerla. El gobierno la lee mal. Pero no me parece que tengamos que aparecer nosotros ahí. Parece que bancamos que haya un escrache en tu casa. No me gusta. Y dejalo a Horacio comandar la estrategia de las clases. Más allá de eso, Patricia es una dirigente muy importante en la coalición.

¿Qué méritos le reconoce a Bullrich en su gestión como ministra de Seguridad?

Cuando está en la oposición te tira con todo. Es mejor en la gestión. Ella comandó un Ministerio de Seguridad con mucha decisión. Fueron momentos difíciles y los supo afrontar. Se destacó, tuvo capacidad de mando y decisión propia.

Usted convocó las elecciones provinciales para el 27 de junio. ¿Cómo viene la organización?

Bien. Estamos en una meseta de la pandemia. Estamos en 100 casos diarios. Va a pasar como el año pasado, cuando nos llegó después la ola. En algún momento vamos a tener la segunda ola a full. Pero mantenemos la agenda. Armamos un esquema electoral, duplicamos cantidad de escuelas y mesas. Duplicamos la distancia. Al que tiene síntomas se le hará el test de antígenos. Tomamos precauciones. Nuestra consigna es mantener las escuelas y la economía abiertas. Tenemos una concepción integral de la salud de las personas, que incluye lo físico, lo mental y el trabajo. Porque sino te morís de angustia, en vez de Covid. El desafío es alcanzar un equilibrio entre economía, salud y la vida integral.

¿Cuál es la ocupación de camas de terapia intensiva en Jujuy? 

En los privados, de un 80%. En el público, 60%. Pero tenemos algunas terapias cerradas. No tenemos todas habilitadas a full. Considerando la posibilidad de habilitarlas, hay bastante margen en las terapias. 

¿El presupuesto jujeño en cuánto depende de Nación?

En un 90%. Son transferencias de coparticipación. Tenemos equilibradas las cuentas públicas. Pero a la vez estamos con varios proyectos. El desafío en 2015 era no ser un mero pagador de sueldos. Los sueldos estatales están al día. Gestionamos bien los recursos nacionales, pero además vamos por un cambio en la matriz de la provincia. Promovemos la energía limpia con Cauchari, que nos genera una renta de millones de dólares. Tenemos 258 nuevas escuelas en marcha, cuando en Jujuy había 700. O sea, voy a construir un tercio más de las que hubo en toda la historia de la provincia. La producción de litio nos va a dar dos mil millones de dólares. Tenemos dos proyectos para fabricar baterías de litio. El desempleo nacional es del 11%. En Jujuy, del 4. Los datos de pobreza del país, 42%. En el NOA, 40%. Y en Jujuy, 37. No es tanto, pero es un gran logro para el momento de la pandemia.

¿Y la producción de cannabis con fines medicinales qué impacto tiene en la economía provincial?

En diez años vamos a reemplazar el tabaco por la producción de cannabis. Es nuestro proyecto insignia. Nos va a generar más renta que el litio y la energía renovable juntas.

¿Está a favor de la desregulación de la marihuana para consumo recreativo?

Por el momento no. Va a llegar un punto en el que sí se va a desregular en todo el mundo. Las Naciones Unidas ya la eliminaron de la lista de psicotrópicos y narcóticos. Hay que ir dando pasos hacia la desregulación. Por ahora estamos sólo con cannabis medicinal. Y se aprovecha toda la planta, no solo la flor para el aceite. Se puede usar para cosméticos incluso. En un futuro, a los Estados que tengan permitido el consumo recreativo se le podría vender la flor. Como hace Colombia que le exporta legalmente a Nueva York.

¿Le vendería la flor de la marihuana desde Jujuy a EEUU? 

Si se autorizara, sí claro. No está permitido por ahora. Tiene que haber una ley. Así que todavía no.

¿Fuma o fumó marihuana?

No fumé nunca. Lo único que me falta es fumarla. Es una planta virtuosa, fantástica, pero nunca lo hice. Pero es tremenda, y no te agota el suelo como la soja. Estamos por firmar un convenio con Estados Unidos, porque para combatir las patologías que deja el Covid se habla del aceite de cannabis. Ahora plantamos 35 hectáreas. 

¿Qué proyección de cultivo de cannabis tiene en Jujuy?

Para el año que viene, 600 hectáreas. Y para el 2023, 2000. La renta que deja va a ser muy importante. En 10 años la idea es dejar de cultivar tabaco, que es más dañino que el cannabis y mucho menos rentable.

En la Argentina hay gente presa por cultivar con fines medicinales. ¿Qué piensa al respecto? 

Que hay que terminar con esa historia, terminar de perseguir a esa gente. Hay que ir por los grandes narcos que venden pasta base o cocaína, los precursores químicos, los verdaderos negocios que hay en el país. Nuestro proyecto le va dar solución a las familias que necesitan el aceite para sus hijos y lo compran de mala calidad y en el mercado negro.

AF

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