La oposición soy yo: Macri promueve candidaturas y alienta las PASO

Mauricio Macri no se conforma con la jubilación anticipada

Ya sea por el orgullo herido, por el deseo de dejar un legado ideológico o tentado con la chance de volver a La Rosada en 2023, Mauricio Macri se resiste a la jubilación anticipada: el expresidente actúa como el jefe de la oposición en funciones. Macri percibe a Horacio Rodríguez Larreta, a María Eugenia Vidal y a Patricia Bullrich como sus apadrinados. Practica punching-ball contra el gobierno desde las redes sociales, elige entrevistadores amables para mostrarse vigente y hace cameos en foros internacionales de líderes conservadores. En las últimas semanas empezó a tallar a dedo en el armado de las listas, incluso en provincias alborotadas como la de Córdoba.

Tanto en público como en las reuniones que mantiene en sus oficinas de Olivos, Macri ya no camufla ni suaviza su discurso. Tampoco, sus preferencias ideológicas. Entiende (parcialmente) la moderación de Rodríguez Larreta, a raíz del cargo que obliga al alcalde al diálogo permanente con el gobierno nacional. Pero el fundador del PRO no piensa introducir matices en su prédica antipopulista, tal como sí había hecho (por sugerencia de Jaime Durán Barba) en la campaña de 2015. Por momentos tampoco parece dispuesto a actualizar su speech: en la velada televisada que compartió con Juana Viale, volvió a reivindicar el modelo de Chile y Colombia, dos países en erupción social. 

Durante la cena con la nieta de Mirtha Legrand, además reivindicó el hecho de haberse vacunado en Miami. Pese a que había prometido aplicarse la dosis contra el Covid-19 después de que “el último de los argentinos de riesgo y de los trabajadores esenciales la haya recibido”, aprovechó su viaje exprés a Estados Unidos y se dio la monodosis de Johnson & Johnson en una farmacia de La Florida.

A los 62 años, no tiene el menor interés en diluir su recetario político. Por el contrario, se lamenta por no haberlo aplicado a fondo durante sus cuatro años en el poder. ¿Su postura encierra una muestra de fortaleza política o de resignación testimonial? Su libro Primer tiempo, que no tuvo el éxito esperado, sugiere que se trata de la segunda opción. Pero es temprano para saberlo. Y dependerá en gran parte de la suerte del gobierno de los Fernández. 

Desde su oficina en Olivos, un tercer piso con vista a la avenida Libertador, Macri promueve un dream team de amarillos halcones para las legislativas. Patricia Bullrich es elegida para encabezar la boleta de diputados en la Capital. Ese predilección incluye una contracara: que Vidal sea candidata bonaerense y no compita con la exministra de Seguridad en una PASO porteña. 

En el edificio de gobierno de la calle Uspallata, el larretismo ya mandó a medir ese escenario: asegura que en una primaria Vidal le sacaría entre 15 y 18 puntos de ventaja a la exministra de Seguridad. La encuesta fue realizada por una consultora que suele trabajar para el PRO en la Capital. El alcalde busca mensurar y cubrirse ante cada jugada de su ajedrez electoral. La posibilidad de una PASO funcionaría como una forma apenas elíptica de zanjar la puja por otro liderazgo: el de Juntos por el Cambio en bloque. El choque entre Vidal y Bullrich sería leído como una disputa entre Rodríguez Larreta y Macri. Un desenlace que dejaría un saldo inevitable ganadores y perdedores en la carrera interna de la oposición rumbo al 2023.

El sábado 8 de mayo pasado, Vidal y su pareja Enrique Sacco visitaron a Macri y Juliana Awada en la quinta de Los Abrojos. El expresidente había vuelto recientemente de su tour por Miami. En los altos de una charla que no se centró en los vaivenes y la rosca política, Macri le dio su opinión a la exgobernadora: preferiría que ella encabece la boleta de diputados nacionales bonaerenses. A Vidal no le agradó la inducción soft. 

Macri guarda otra sugerencia para el territorio gobernado por Rodríguez Larreta: la postulación de Darío Nieto como legislador porteño del PRO. Politólogo y secretario privado de Macri, Nieto fue acusado de ser un eslabón en la maquinaria de espionaje ilegal. La justicia dictaminó su falta de mérito, y ahora Nieto quiere levantar el perfil e ir por una suerte de revancha política contra el kirchnerismo. 

Respecto a las postulaciones en la provincia de Buenos Aires, Macri también empezó a jugar sus fichas. Alentó a los intendentes del Grupo Dorrego, encabezado por Jorge Macri, a desafiar electoralmente al crédito larreteano Diego Santilli. “A Mauricio no le molesta para nada que haya una PASO en la Provincia”, confirma un asesor que trabaja en las oficinas mauricistas de Olivos. Para la boleta de diputados, aunque no para encabezar, el otro bancado por Macri es el radical-PRO Hernán Lombardi.

En Córdoba, el expresidente busca capitalizar el apoyo que mantiene en la provincia más amarilla del país. Es su “lugar en el mundo”. Así lo definió el expresidente en varias oportunidades. En las elecciones del 2019, obtuvo el 61,3% de los votos; le sacó 32 puntos de ventaja a Alberto Fernández.

Su dedazo y elogios al gobernador Juan Schiaretti, sin embargo, generaron un tembladeral en Juntos por el Cambio. Ex ministro de Turismo de Macri, Gustavo Santos es el favorito del presidente para encabezar las listas cordobesas, ya sea la de diputados o la de senadores nacionales. Macri lo apadrinó directamente en dos giras provinciales, y también lo hizo indirectamente por vía de su generala Patricia Bullrich.

El apoyo de Macri generó roces entre los demás anotados, tanto los amarillos como los radicales: Luis Juez, Mario Negri (quien coquetea con la posibilidad de ir por una banca en el Senado, si bien le quedan dos años de mandato como diputado), Héctor Baldassi, la senadora Laura Rodríguez Machado, el exintendente Ramón Mestre y la diputada Soher El Sukaria.

“Santos tiene derecho a ser candidato. Pero va a perder una PASO y el título será que Macri perdió en Córdoba. Pero igual lo que nos cayó pésimo es que elogiara tanto a su amigo Schiaretti”, afirma un dirigente radical de esa provincia. 

En Santa Fe, Macri pretende que el diputado y vicepresidente del PRO, Federico Angelini, vaya por una banca en el Senado. En ese caso, el economista y diputado Luciano Laspina iría por un nuevo período en la cámara baja. Junto a los ex funcionarios Nicolás Dujovne, Guido Sandleris y Hernán Lacunza, Laspina integra la mesa virtual de asesores de Macri en asuntos económicos. Comparten un grupo de whatsapp con el presidente. 

Al margen de las elecciones, el brazo de Macri también llegó a la Mesa de Enlace. En particular, a la Sociedad Rural. El nuevo presidente de la entidad agropecuaria es Nicolás Pino, un productor cercano al exministro Luis Miguel Etchevehere. Pino ganó las elecciones en la Rural, en un contexto de conflicto con el gobierno por las exportaciones de carne. Este martes Macri se reunió con Etchevehere para evaluar, según consignó el exministro en un tuit, "el cierre de las exportaciones de carne sobre el empleo y el comercio exterior". El remate fue elocuente: "Somos equipo".

AF

Etiquetas
stats