EXCLUSIVO CONSORCIO INTERNACIONAL DE PERIODISTAS DE INVESTIGACIÓN

Tras asumir en el gobierno de Cristina, Schiavi controló una offshore y una cuenta en el exterior que no declaró

Schiavi, durante una audiencia por el juicio de Once. Fue condenado a cinco años y medio. La Corte dejó firme su sentencia.

0

El exsecretario de Transporte de Cristina Fernández de Kirchner, Juan Pablo Schiavi, preso por la tragedia de Once, controló una compañía offshore de Panamá y una cuenta bancaria en el exterior que no declaró ante la Oficina Anticorrupción. El exfuncionario obtuvo un poder general sobre la sociedad Groveland Overseas SA, el 16 de enero de 2008, dos días después de ser dado de alta en la Administración Pública Nacional.

El exfuncionario compartió ese poder con su esposa, María Verónica Mora Dubuc, y otro familiar para tomar el control de la offshore, según surge de los documentos de Pandora Papers, la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que integra elDiarioAR junto a La Nación e Infobae*.

Schiavi había ingresado el 14 de enero de 2008 como titular de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), por entonces bajo la órbita del ministro Julio De Vido, según figura en su declaración jurada pública. Su designación en el Boletín Oficial, sin embargo, fue oficializada recién en abril.  

El directorio de Groveland Overseas SA emitió el poder a favor del matrimonio Schiavi “para que administren y gobiernen bienes de toda clase, ya sean muebles, inmuebles, bonos, acciones y/o valores”, de acuerdo con los documentos del bufete Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal), un bufete panameño que brinda servicios offshore a corporaciones multinacionales, inversionistas y personas de alto patrimonio. "Alcogal se adhiere a todos los requisitos legales en la prestación de servicios corporativos y de formación de empresas, en pleno cumplimiento de todos los requisitos aplicables en todas las jurisdicciones en las que operamos", dijo la firma ante la consulta de ICIJ.

En una carta del 17 de enero de 2008, Alcogal se dirigió a agentes del Merrill Lynch Bank Uruguay e identificó a esa entidad como “banco corresponsal” de la sociedad offshore de Schiavi.

Consultado por el equipo argentino de ICIJ, Schiavi, a través de sus abogados, confirmó la existencia de la compañía panameña y de una cuenta bancaria en el exterior, aunque no dio precisiones de los montos que manejó. Solo aseguró que “hace años” que allí “no hay un dólar”.

“A través de un operador que manejaba cuestiones financieras, Schiavi abrió una cuenta en el exterior, donde depositó dinero cuyo origen fue producto de su actividad privada anterior a que fuera funcionario público nacional", indicó Schiavi a través de sus abogados. "Su esposa, en tanto, es de nacionalidad venezolana y tuvo en su momento una sucesión. No había una obligación tributaria en la Argentina por esos fondos”, transmitió el exsecretario de Transporte. Advirtió que le costó reconstruir los detalles de la operatoria sin los papeles ya que está preso en el penal de Ezeiza desde hace tres años.

En los documentos que forman parte de Pandora Papers no surgen datos adicionales sobre los montos que manejó Groveland Overseas SA, que -según los registros públicos de Panamá- fue disuelta en 2017.

Schiavi dijo que recurrió a esa sociedad offshore “por una cuestión de protección y de desconfianza en el sistema bancario argentino”. Por esa “desconfianza”, añadió a través de sus abogados, “abrió la cuenta bancaria vinculada a esa persona jurídica -Groveland Overseas SA-”. “Pero hace años que no tiene actividad y que está en cero, si bien no se cerró desde el punto de vista formal. Hoy no tiene ni un dólar", afirmó.

Actividad privada

Schiavi es ingeniero agrónomo y militante peronista. Participó de las campañas políticas de Italo Luder, Carlos Grosso, José Manuel de la Sota y Octavio Bordón. Tuvo sus inicios en la función pública durante la gestión de Grosso en la Ciudad de Buenos Aires, cuando se desempeñó como subsecretario de Mantenimiento Urbano.

En 1997, se asoció a Daniel Chaín, entonces ejecutivo del Grupo Socma y quien sería años después funcionario de Mauricio Macri en la Ciudad y Nación. Juntos constituyeron en 1997 una sociedad comercial, Audeco Inversiones SA (AISA), cuya actividad era, entre otras, la refacción de estaciones de tren. 

En 2000, Schiavi asumió el rol de jefe de campaña de Macri, quien compitió en las elecciones porteñas de 2003. El candidato de Schiavi perdió finalmente el ballotage con Aníbal Ibarra. Dos años después, en 2005, Schiavi también tuvo un rol central en la campaña de Propuesta Republicana (Pro).

Tuvo un breve paso por la gestión de Jorge Telerman en la Ciudad y en 2008 saltó, bajo el ala de De Vido, al Ministerio de Planificación. Fue entonces, cuando Schiavi se desprendió de su parte en Audeco Inversiones SA, la sociedad con Chaín, según surge de las declaraciones juradas públicas ante la Oficina Anticorrupción (OA) que analizó el equipo argentino de ICIJ.

En su primera declaración jurada ante la OA, en 2008, Schiavi también declaró dos autos modelo 2005 y el 50% de una casa en Palermo de 227 metros cuadrados, además de acciones en Tiraxi SA (una empresa de Salta) y depósitos por $43.700. Su esposa, en tanto, declaró el otro 50% de la casa palermitana y dos inmuebles más. 

En 2009, asumió como secretario de Transporte, tras la renuncia de Ricardo Jaime. En su siguiente declaración jurada anual, informó que ya no tenía acciones en Audeco Inversiones SA y canceló una deuda que tenía con esa empresa por $50.000. En depósitos y dinero en efectivo pasó a declarar $306.108. En los dos años siguientes, Schiavi casi no informó cambios en sus activos. Su patrimonio declarado total se redujo durante su paso por la función pública nacional: en 2008 informó bienes por $561.368 y en 2012, cuando renunció, lo hizo por $487.570, un 13% menos.

En ninguno de los años en los que se desempeñó como funcionario, sin embargo, Schiavi declaró ante la Oficina Anticorrupción a la firma Groveland Overseas SA, de Panamá, ni su cuenta bancaria en el exterior.

El 6 de marzo de 2012, Schiavi presentó su renuncia, dos semanas después de la tragedia ferroviaria de Once, que le costó la vida a 51 personas y una por nacer.

El juez Claudio Bonadio lo procesó por el delito de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo. En diciembre de 2015, un tribunal oral lo condenó a cinco años y seis meses de prisión. Fue detenido el 5 de octubre de 2018. En las próximas semanas estará en condiciones de solicitar la libertad condicional, gracias a los beneficios del estímulo educativo por cursos hechos desde que está en prisión.

*El equipo argentino de Pandora Papers está integrado por Hugo Alconada Mon, Maia Jastreblansky y Ricardo Brom (La Nación); Mariel Fitz Patrick, Sandra Crucianelli e Iván Ruiz (Infobae); y Emilia Delfino (elDiarioAR).

Pandora Papers es una colaboración global entre @elDiarioAR y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (@ICIJorg) sin fines de lucro. Si te gusta el periodismo como este, haz una donación al ICIJ para apoyarlo.

En elDiarioAR creemos que la sociedad necesita información confiable guiada por el interés público. Por eso nos comprometemos a publicar artículos elaborados con rigurosidad y profesionalismo, para sostenerlo necesitamos el apoyo económico de las y los lectores. Para apoyarnos, podés asociarte en este link.

ED

Etiquetas
stats