Con cambios, ultiman la renovación de tres programas clave para el consumo

Un local exhibe el cartel de adhesión al programa Ahora 12

A pocos días de que venza el programa, la Secretaría de Comercio Interior trabaja junto a cámaras sectoriales y productores de bienes en la renovación de tres programas clave para el estímulo del consumo interno: Ahora 12, Precios Máximos y Precios Cuidados. Si bien los detalles terminarán de definirse en las próximas horas, fuentes de ambos lados de la discusión anticipan que el programa de cuotas podría traer novedades en la tasa de interés y la continuidad o no del período de gracia vigente, mientras que en los de precios los ajustes serán muy acotados en relación con lo que exigen las empresas. 

"Estamos pidiendo la continuidad del programa Ahora 12 porque casi el 40% de las compras de las ventas se hacen con este sistema, así como que se mantenga el período de tres meses de gracia antes de la primera cuota", dijo a elDiarioAR Pedro Cascales, vocero de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Según los últimos datos oficiales, en enero se realizaron 5 millones de operaciones con este programa, que representaron un volumen de venta de $56.058 millones. Si bien muestra una baja del 30% respecto de diciembre pasado, se mantienen los niveles anteriores al pico de las compras navideñas. 

La tasa de interés del programa, que asumen los comercios, es otro de los puntos clave a revisar. Los bancos se quejan de que no alcanza a cubrir los costos y hacen presión para elevarlo, tal como explicó en una entrevista con este medio Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba). 

La discusión por los términos de renovación del programa reedita la tensión interna que la coalición de gobierno tiene sobre otros temas. Mientras que en el Banco Central muestran una posición más comprensiva con las entidades bancarias, que reclaman que una tasa de interés de 15% y tres meses de gracia vuelven al negocio inviable, en el Ministerio de Producción son menos permeables al reclamo y priorizan el vigor del programa, que funciona como un dinamizador del consumo. Más cuando el objetivo central del año electoral es lograr que las familias recuperen poder adquisitivo e impulsen el crecimiento económico por la vía de la demanda. 

Por otro lado, podría haber novedades en cuanto a los rubros alcanzados. Se evalúa si volver a dejar fuera del plan de cuotas a algunos servicios estacionales como el de balnearios u otros como peluquería, reparaciones o cursos de idiomas y oficios, que se incluyeron en la renovación de septiembre pasado, del mismo modo que los tres meses de gracia. 

De acuerdo con datos de Prisma, en el cuarto trimestre de 2020 tres de cada diez compras que se hicieron con tarjetas de crédito en el país utilizaron alguna de las versiones de Ahora 12. Información oficial revela que el más utilizado fue, justamente, el de 12 cuotas (50% de las compras), seguido del Ahora 18 (20%). Los planes en 3 y 6 cuotas representan no más del 15% cada uno. 

De acuerdo con fuentes de una multinacional de consumo masivo que participa de las discusiones por la renovación, el Gobierno no está dispuesto en esta renovación a desenlistar alimentos.

Por otro lado, también se trabaja por estas horas en la renovación de los programas Precios Cuidados y de Precios Máximos. Este último fue lanzado el 19 de marzo de 2020 como una medida de emergencia en la pandemia y, a diferencia de Precios Cuidados, es de adhesión obligatoria e incluye a todos los productos de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y higiene personal. Los empresarios presionan para que el programa sea desarticulado, pero en el Ministerio de Desarrollo Productivo proponen un esquema de “desenlistamiento” progresivo de productos, que retira primero a los de consumo ABC1, menos esenciales. La idea de la cartera que conduce Matías Kulfas es que a medida que se achique Precios Máximos se amplíe la canasta de Precios Cuidados, el programa definitivo. 

Sin embargo, y de acuerdo con fuentes de una multinacional de consumo masivo que participa de las discusiones por la renovación, el Gobierno no está dispuesto en esta renovación a desenlistar alimentos. Aún cuando hay un reclamo muy fuerte de los productores que aseguran que mientras los costos subieron por encima del 55%, los aumentos admitidos a lo largo de 2020 no superaron el 10%. 

El aceite, por ejemplo, se encareció 15% entre enero y marzo y 120% en lo que va del congelamiento de precios. Aumento que impacta, a su vez, en otros productos que lo tienen entre sus ingredientes básicos, como la mayonesa. "Es muy difícil mantener la operación si no podemos trasladar los costos a los precios", alegan. Sin embargo, anticipan que el Gobierno no otorgará un aumento de más de un dígito. Según fuentes del sector, el argumento que esboza el Gobierno es que el rubro alimentos es muy "sensible" y su control no puede ser relegado en un momento en que la lucha contra la inflación aparece como una espada clave. 

DT

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