Las jubilaciones en la primera línea de ajuste: en mayo cayeron 13% en términos reales

Dentro del régimen nacional de jubilaciones, más de 4 millones cobran el haber mínimo

Pese al discurso oficial que insiste en la voluntad de elevar los ingresos de la población y el anticipo de un posible bono de compensación para los próximos meses, los jubilados y las jubiladas parecen estar en la primera línea del ajuste. En mayo de este año, mismo mes en que las cuentas registraron un superávit primario de $25.714 millones, los haberes mínimos cayeron un 13% en términos reales en comparación con el mismo mes de 2020, como resultado de una inflación anual del 48,8%, muy por encima del aumento del 29,4% de la prestación mínima. 

Jubilaciones: un fallo ordena pagar la diferencia entre la suba otorgada en 2020 y el 42% que correspondía por ley

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El aumento de 12,2% previsto en junio, que llevó a la jubilación mínima a $23.064 mensuales, no modifica la situación de fondo. Según un informe del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, si se proyecta una inflación del 2,5% hasta agosto (un supuesto optimista, en línea con la promesa oficial de una desaceleración en la marcha de los precios) el retroceso en términos reales continuará cercano al 10% en comparación con el mismo mes de 2020 al menos hasta el próximo incremento del mes de septiembre.

Los ajustes jubilatorios de este año se definen en base a la ley de movilidad promulgada en enero, que toma en cuenta en partes iguales el aumento de los salarios y la evolución de la recaudación tributaria con destino a la Anses. Esta norma reemplazó a otra aprobada durante el gobierno de Mauricio Macri, que disponía actualizaciones equivalentes al 70% de la inflación y al 30% de los aumentos en los sueldos. Durante todo 2020 la ley de movilidad estuvo suspendida y los jubilados recibieron, por decreto, aumentos de entre 24% y 35%, según su haber. Los resultados de los tres esquemas han ido en la misma dirección y la caída acumulada desde mayo del 2015 es del 29,4% para las jubilaciones mínimas, que cobran más de 4 millones de jubilados (sobre un total de 6,6 millones).

En la primera mitad de 2021 las jubilaciones recibieron dos aumentos trimestrales —8,07% en marzo y 12,12% en junio— lo que representa un suba de 21,2%. Así, con el aumento de junio incluido, la actualización está incluso por debajo de la inflación acumulada hasta mayo según el Indec, que fue de 21,5%. 

Para Luis Campos, coordinador del Observatorio de la CTA Autónoma y autor del informe, la caída de las jubilaciones en términos reales no es una consecuencia inesperada de la ley de movilidad o del actual plan económico. “Se trata de un objetivo deseado por el equipo económico dado que es una de las formas más rápidas de licuar el gasto público y con ello reducir el déficit y tener las cuentas ‘ordenadas’ de cara a la negociación de un programa con el FMI que previsiblemente tenga lugar luego de las elecciones de noviembre”, apunta. 

Si se miran los registros de mayo de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) se advierte que el gasto en jubilaciones y pensiones aumentó un 29,4% en 12 meses, mientras que la inflación fue del 48,8%; una caída real de 13%, equivalente a un ahorro de $36.000 millones en un solo mes. Es una de las explicaciones que los analistas le dan al superávit primario que registraron las cuentas en mayo pasado: una inflación mayor a la esperada que achica el peso en términos reales de muchas líneas de gasto, como jubilaciones y pensiones.

Sin embargo, este ajuste entra en tensión con las necesidades electorales del Gobierno Nacional y con su promesa de hacer crecer los ingresos de la gente para darle un impulso a la economía por la vía del consumo. Si bien todavía no fue confirmado, se anticipa que en julio y agosto se otorgarán bonos que buscarán compensar la pérdida del poder adquisitivo, tal como se hizo en 2020. 

De acuerdo con Campos, en lo inmediato esas sumas por única vez podrán tener un impacto muy importante en el bolsillo de jubilados y jubiladas, pero no constituyen una solución para el continuo deterioro de los haberes. “Una vez pasado el efecto de dicho bono volverán a estar ubicados en uno de los valores más bajos en más de una década”, apunta. Además, es probable que se vuelva a replicar la modalidad del año pasado y el bono se otorgue sólo a los jubilados y jubiladas con los haberes más bajos. 

DT

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