Librería Hernández y los libros censurados de la dictadura
- Un pasadizo oculto, una estantería falsa y seis meses de trabajo clandestino para esconder más de 235 mil libros perseguidos. La historia de la Librería Hernández durante la dictadura: los allanamientos, el exilio y una resistencia silenciosa que logró preservar parte de ese material que el régimen intentó censurar.
- — El pasadizo secreto de la Librería Hernández: cómo ocultaron 235 mil libros que la dictadura luego prohibió
Antes del golpe de 1976, Damián Carlos Hernández ideó un pasadizo secreto en el sótano de la Librería Hernández, sobre la avenida Corrientes, para ocultar libros perseguidos. Junto a su hija Marisú y Rogelio García Lupo trabajaron durante meses fuera del horario comercial para poder esconder más de 235 mil ejemplares detrás de una estantería falsa, en un espacio clandestino que replicaba el tamaño del local.
La dictadura avanzó con amenazas, allanamientos y detenciones. En 1977, las fuerzas de seguridad irrumpieron en la librería, se llevaron miles de libros y detuvieron al encargado. En un segundo operativo descubrieron el sótano oculto: ante la magnitud del material, se limitaron a secuestrar un ejemplar por título. La presión obligó a la familia a exiliarse en Uruguay, mientras el local permaneció clausurado durante meses.
Casi medio siglo después, la librería recupera esa historia y exhibe los libros que fueron censurados. El relato de Marisú Hernández reconstruye no solo el operativo para resguardarlos, sino también el impacto de la represión sobre su familia y el valor persistente de esos ejemplares como parte de una memoria que sobrevivió a los intentos de destrucción.
Marisú Hernández
Marisú Hernández
Más de 235 mil libros prohibidos fueron escondidos en la Librería Hernández
Más de 235 mil libros prohibidos fueron escondidos en la Librería Hernández
Los pasillos de Librería Hernández
Los pasillos de Librería Hernández
Marisú junto al retrato de su papá, Carlos Hernández, fundador junto a su mujer, Emilce García de la Librería Hernández
Marisú junto al retrato de su papá, Carlos Hernández, fundador junto a su mujer, Emilce García de la Librería Hernández
Los pasillos de la Librería Hernández
Los pasillos de la Librería Hernández
Uno de los tantos libros censurados por la dictadura.
Uno de los tantos libros censurados por la dictadura.
Marisú tenía 20 años y estudiaba medicina cuando ayudó a esconder los libros censurados.
Marisú tenía 20 años y estudiaba medicina cuando ayudó a esconder los libros censurados.
Imágenes del expediente del allanamiento a la Librería Hernández
Imágenes del expediente del allanamiento a la Librería Hernández
Imágenes del expediente del allanamiento a la Librería Hernández
Imágenes del expediente del allanamiento a la Librería Hernández
Es la menor de las tres hijas de Damián Carlos Hernández y Emilce García, fundadores de la librería de la calle Corrientes 1436.
Es la menor de las tres hijas de Damián Carlos Hernández y Emilce García, fundadores de la librería de la calle Corrientes 1436.
Damián Carlos Hernández tuvo que exiliarse en Uruguay, antes de partir pidió que lo llevaran a ver la librería.
Damián Carlos Hernández tuvo que exiliarse en Uruguay, antes de partir pidió que lo llevaran a ver la librería.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Más de 235.000 libros fueron escondidos en la Librería Hernández.
Más de 235.000 libros fueron escondidos en la Librería Hernández.
Librería Hernández
Librería Hernández
Librería Hernández
Librería Hernández
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Marisú repasa alguno de los libros censurados.
Marisú repasa alguno de los libros censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Algunos de los ejemplares censurados.
Marisú en Librería Hernández que fundó su papá.
Marisú en Librería Hernández que fundó su papá.
"Los libros representan a los desaparecidos que venían a leer y a pensar acá", dice Marisú.
"Los libros representan a los desaparecidos que venían a leer y a pensar acá", dice Marisú.
La mítica Librería Hernández
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