Rodríguez Larreta y los anuncios de la Capital: ni albertista, ni bullrichista

El alcalde porteño, durante una jornada de vacunación en la sede de River Plate

Ni alineamiento pleno con el discurso y las restricciones anunciadas por Alberto Fernández, ni continuidad con el tono combativo del comunicado difundido Juntos por el Cambio. Comunicado que, contradictoriamente, el alcalde porteño firmó. Horacio Rodríguez Larreta encarna el papel del dirigente equilibrado, equidistante de los propios extremos cambiemitas y de los ajenos del Frente de Todos. Intenta concretar la pirueta que Alberto Fernández no pudo realizar en este año y medio de gobierno. El alcalde se planta como un defensor de las libertades individuales, en una retórica por momentos algo abstracta, mientras gestiona con los parámetros promovidos por La Casa Rosada. Discute, pero acata.

“Respecto a la restricción a la circulación: no estamos de acuerdo. Pero como toda norma la vamos a respetar. La medida apunta a evitar las concentraciones de gente y no a quienes están volviendo a su casa o cumpliendo una función esencial”, afirmó en su conferencia de prensa matinal. 

El toque de queda nocturno anunciado por el Presidente le dio aire para jugar a la diferenciación. Para identificar al menos una distinción enunciable. Porque en la práctica ya no existen tantos puntos de discordia con el gobierno nacional respecto a cómo encarar la pandemia. Por ideología y por pragmatismo electoral, el mantenimiento de las clases presidenciales y la incentivación del rebote económico se volvieron prioridades para ambas administraciones. 

En las reuniones tripartitas previas, en las que se juntaron representantes de Nación, Provincia y Capital, uno de los debates centrales pasó por un tema bastante menor: el horario de cierre de bares y restaurantes. A las 22, pedía el gobierno de Axel Kicillof. A las 24, retrucaba el larretismo. Alberto partió las diferencias: a las 23, cada uno a su casa. Rodríguez Larreta, sin embargo, introdujo un matiz porteño. Los clientes que hayan entrado al local antes de las 23, podrán estirar su velada hasta la medianoche. 

“No es el miedo lo que nos va a hacer cambiar nuestras conductas, sino la información, la confianza en la acción colectiva y la visión compartida de que juntos podemos salir adelante”, concedió el alcalde. 

Pero Larreta a su vez logró contrastar al interior de Juntos por el Cambio. A la derecha de su excel mental, la incitación de Patricia Bullrich a la desobediencia civil a su vez le sirvió para presentarse como un líder racional, responsable y apegado a las normas. Sobre ese perfil machacará en adelante y hasta el 2023.  

AF

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