Bullrich lanza tour por la Costa para promocionar su libro, "Guerra sin cuartel", y se prepara para el combate electoral

Patricia Bullrich en el centro de la escena en un teatro en diciembre, junto a Viviana Canosa, Marcos Novaro, Luisito Otero y el filósofo Julio Montero

A su modo, Patricia Bullrich aplicará el modelo cristinista. No se trata del económico y mucho menos del político, pero sí del proselitista. La exministra de Seguridad aprovechará la publicación de su libro Guerra sin cuartel, para hacer campaña por la Costa Atlántica. Será el Sinceramente tour de La Piba. Mientras termina de definir (y negociar) su candidatura a diputada por la Capital Federal, Bullrich recorrerá Cariló, Pinamar, Villa Gesell, Mar del Plata y Miramar. Las tertulias político-literarias empezarán el miércoles 20 de enero. 

A Bullrich la acompañarán los intendentes Martín Yeza, de Pinamar, y Guillermo Montenegro, de Mar del Plata. También, el outsider que ella amadrina: Maximiliano Guerra. El exbailarín preside el sello “PRO Social", un proyecto de asistencia y trabajo territorial. Si bien todavía minimiza la posibilidad de ser candidato a diputado, Guerra ya recorre La Matanza de la mano de Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación macrista entre 2017 y 2019. 

La Piba pretende sumar a otras figuras centrales de Juntos por el Cambio a su gira veraniega. El sábado pasado visitó a Elisa Carrió. El encuentro se escenificó en la casa de Lilita, ubicada en Exaltación de la Cruz. “Ratificamos los valores que nos unen en la República, para construir un país en el que el trabajo y la prosperidad sean las metas.Y para que JXC los levante bien alto. Trabajaremos en conjunto por un país en libertad”, concluyó Bullrich tras la reunión. 

Carrió no participará del Guerra sin cuartel tour porque prácticamente no sale de su caserón del norte bonaerense, pero la foto de la cumbre entre ambas consagró una reconciliación. Tal como anticipó elDiarioAR, las dos dirigentes de 64 años ya habían hecho las paces en charlas telefónicas. 

En 2007, La Piba había sido la jefa de campaña de Carrió, quien compitió con Cristina Kirchner por la presidencia, pero después se distanciaron. Y en los últimos años, la líder de la Coalición Cívica cuestionó las posturas extremas de la exministra de Seguridad, incluso durante la presidencia de Macri. En 2018 dijo que a la ministra se le “va la mano” y que “viola los derechos humanos fundamentales”. Concluyó: “Nosotros no vamos a ir al fascismo”. En esa ocasión, se refería a una reglamentación permisiva del uso de armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad, dispuesta por Bullrich. 

Ya en el despoder y con ambas a punto de ser protagonistas de las legislativas, llegó el jubileo definitivo. El cara a cara a su vez traficó un mensaje hacia adentro de JxC: las muy posibles candidaturas de Bullrich y Carrió, en Provincia y Capital, son promesa de una campaña de tono explosivo y grietero. Las postulaciones incluyen adversarios internos en común, como el PRO-peronismo conducido por Emilio Monzó, quien tiene ambiciones electorales en la provincia de Buenos Aires. 

Si bien a priori no es la preferida del larretismo para encabezar la boleta porteña, le relación entre Bullrich y el alcalde se apaciguó. El enfrentamiento de Horacio Rodríguez Larreta con el albertismo le reportó un beneficio indirecto: le restó ruido en la convivencia con el sector más cruzado del macrismo-bullrichista. Cerca del jefe de Gobierno aceptarían la candidatura de La Piba con ciertas condiciones: que no sea una imposición externa y que Bullrich entre en un esquema de campaña que la contenga y suavice su tono.

La presidenta del PRO aún no definió del todo su postulación. En conversaciones con su tropa, asegura que no necesita la vidriera de una banca. La exministra mira más allá del poroteo y la rosca entre tribus para morder algunas diputaciones y concejalías. “Si es para dar la batalla ideológico y cultural, ahí sí”, repitió a sus interlocutores en diciembre pasado. Lo enunció desde la calma y la gravedad que transmite su casa de campo Granja Grande, ubicada en Los Toldos, la misma ciudad bonaerense en la que Evita pasó su infancia. La estancia es parte de la herencia de Honorio Pueyrredón, excanciller del presidente radical Hipólito Yrigoyen y bisabuelo de Patricia.

Antes de tomarse unos días de descanso en la granja, la exmilitante del peronismo revolucionario ya había expresado su visión de lo que estará en juego en las legislativas. Fue durante la presentación de su libro en el teatro El Nacional. “Vamos a dar la pelea para determinar qué tipo de ideas son las que dominan esta coalición y esto puede significar que haya que dar internas para definir eso”, aseguró desde el escenario. 

“Guerra sin cuartel” (Sudamericana) fue el título elegido por Bullrich. La bajada del libro propone: “Terminar con la inseguridad en la Argentina”. En el medio de la tapa aparece su cara mirando de reojo. Y arriba, “Patricia Bullrich”, con tipografía color verde militar. Se trata de un repaso de sus ideas y anécdotas de gestión como ministra de Seguridad.

La performance ideológico-librera continuará desde el miércoles 20 de enero en cinco ciudades balnearias. Comenzará en Cariló; seguirá en un parador de Pinamar y en un bar de Villa Gesell. Cerrará en un salón marplatense y en una playa de Miramar. Una vez finalizada su gira a lo Sinceramente, pero en versión antikirchnerista y más belicosa, llegará el momento de enfocarse en la batalla electoral.

AF

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