Obligado a negociar, Kicillof apunta al control de la Legislatura bonaerense

Axel Kicillof busca fortalecerse en la Legislatura bonaerense.

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La provincia de Buenos Aires será foco este domingo del nuevo mapa político que pintarán las PASO, pero debajo de las luces que acaparan los candidatos a diputados nacionales por el distrito, en las sombras se despliega una disputa que en noviembre será clave para la gestión del gobernador Axel Kicillof: el control –o no- de la Legislatura bonaerense.

La Legislatura de la Provincia renueva este año 46 bancas de diputados y 23 de senadores. El peronismo renovará 22 escaños en Diputados y 7 en el Senado. Y Juntos por el Cambio, la principal oposición, renovará 19 legisladores en la Cámara baja y 16 en la alta. En Diputados, otras fuerzas menores renuevan 5 diputados.

En la bicameral provincial, el Frente de Todos es la primera minoría en Diputados (45 legisladores propios, de un total de 92), pero está en desventaja en el Senado (suma 20, frente a los 26 de Juntos por el Cambio), justamente el lugar donde hacen punta de lanza los proyectos legislativos más importantes: el presupuesto, la reforma de impuestos, los pliegos de los jueces, la toma de créditos. 

Kicillof hoy tiene las manos atadas para imponer su propia agenda de leyes. Entre sus prioridades más urgentes, el gobernador debe cubrir las vacantes en el máximo tribunal de justicia bonaerense, además de en distintos juzgados de la provincia. Y aunque logre tener la mayoría en el Senado, igualmente necesitará negociar con Juntos, ya que no tendría los dos tercios de los votos que requiere el tratamiento de los pliegos.

Por eso un diputado bonaerense del FdT que tiene influencia en marcar la agenda de la Legislatura grafica que la relación con el macrismo es de “toma y daca”, obligados siempre a negociar para llegar a un acuerdo. “Te ponen peaje por cualquier ley boluda”, afirma en diálogo con elDiarioAr.

La misma fuente reconoce que el oficialismo necesita juntar un buen caudal de votos para revertir la situación en la Cámara alta y ampliar la ventaja en la Cámara baja. “Si el resultado es como pensamos, vamos a terminar con mayoría”, se mostró confiado. Sus estimaciones están por arriba del 40 por ciento de los votos, con una diferencia de cinco o seis por arriba de la oposición, lo que le permitiría proyectar para la general de noviembre quedar con un senador por arriba de Juntos, además de conseguir el quórum propio en Diputados.

Otra fuente del FdT, pero miembro de una de las organizaciones sociales de mayor peso en el conurbano, fue un poco más cauta: 38 puntos a 32. “No es poco -ponderó-, por el contrario”. Y cerca de un jefe comunal vaticinaron para este medio un resultado de 42 a 38. “Vamos a sacar una diferencia importante contra Juntos”, aseguró.

Las tramas del territorio

La pelea por la Legislatura tiene como telón de fondo una trama compleja. Por un lado está la crisis de la pandemia, que además de generar apatía social ante los comicios, golpeó muy duro sobre todo a los sectores populares del conurbano, donde están la mayoría de los 12 millones de electores que tiene la provincia. 

Al clima general suma para el oficialismo un desafío histórico: desde 2005 el kichnerismo no gana una elección nacional de medio término en la provincia. Los dirigentes locales admiten que el candidato principal arrastra al resto de la boleta. Pero, a juzgar por sus pronósticos, confían en que Victoria Tolosa Paz logre algo que ni siquiera pudieron hacer Cristina Kirchner, quien perdió contra Esteban Bullrich en las legislativas de 2017, o Néstor Kirchner, que cayó en 2009 frente a Francisco De Narváez. “Victoria no es rutilante, pero es una buena candidata. Tampoco había muchas más opciones, aunque en la lista son todos respetables”, destacó un dirigente provincial.

En el territorio también se mezclan la diversidad de intereses que hay dentro de la propia coalición oficialista, que aglutina desde La Cámpora hasta los intendentes, el massismo y las organizaciones sociales como el Movimiento Evita. Si bien en la categoría de legisladores bonaerenses no hay interna -imitando la estrategia para el Congreso-, hay diferencias entre los sectores. “Nuestra campaña es muy territorial y los resultados serán muy locales porque la gente va a mirar nuestra gestión -dijeron desde una intendencia de la Primera sección electoral, que no tiene representación en la lista para legisladores bonaerenses.- Pero los votos los trabajamos los siete días de la semana, y el domingo los vamos a juntar y los van a tener”. 

Y entre esas diferencias se cuela el condimento de que muchos jefes comunales no podrán ser re-reelectos en 2023, a raíz de la ley 14.836 creada por el Frente Renovador de Sergio Massa durante la gestión de María Eugenia Vidal. Como la reglamentación de la norma permite que si los intendentes no cumplen la mitad de su mandato -por licencia o la asunción de otro cargo- pueden volver a presentarse, siete jefes comunales del FdT van ahora por una banca en la Legislatura: Mariano Cascallares (Almirante Brown), Carlos Puglelli (San Andrés de Giles), Cecilio Salazar (San Pedro), Ricardo Alessandro (Salto), (Carlos Casares), Alberto Gelené (Las Flores) y Alejandro Dichiara (Monte Hermoso). 

La estrategia de los municipales es por ahora la única salida política que encontraron, ya que en el massismo rechazaron de plano que la ley vaya a cambiarse y la salida judicial sería un trámite por demás engorroso. “La ley es la ley, es imposible que se cambie”, aseguró un legislador que la firmó, a quien incluso la norma alcanza, porque corre para los diputados y senadores. “Para muchos es un problema grave que no haya reelección indefinida; son peso pesado que no tienen punto de fuga”, explicó un candidato a concejal del conurbano, adelantándose a una discusión que si bien ahora se canalizó en las candidaturas, es incierto qué pasará en 2023.

La calculadora de las Secciones Electorales

Más allá de la política, los números. La pelea para la Legislatura está marcada por las ocho secciones electorales en las que está dividida la provincia: cuatro de ellas renuevan senadores (Primera, Cuarta, Quinta y Séptima) y en las restantes cuatro se eligen diputados (Segunda, Tercera, Sexta y Octava). 

Teniendo en cuenta el poroteo en el Senado, el FdT busca recuperar dos legisladores en la Primera Sección (son 23 distritos del norte y oeste del Conurbano, entre ellos Tres de Febrero, San Martín, Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre): allí se renuevan ocho bancas (hoy 5 corresponden a Juntos y 3 al oficialismo). La apuesta kirchnerista es la lista encabezada por Luis Vivona, del riñón de Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas.

En la Cuarta (el oeste provincial, con distritos como Chacabuco, Chivilcoy y Junín), la oposición tiene cinco senadores y el oficialismo dos. El FdT espera recortar la diferencia a uno, con la propuesta que lidera Walter Torchio (intendente de Carlos Casares).

En la Quinta Sección (el este bonaerense, incluidos los partidos de la costa) se eligen 5 senadores y la situación quedaría igual que ahora: tres para el macrismo y dos para el kirchnerismo, que lleva a Pablo Obedi, el titular de la regional de Anses Mar del Plata como primer postulante.

Y en la Séptima (el centro provincial, con Bolívar y Olavarría, entre otros municipios) se renuevan tres bancas, hoy todas macristas. El oficialismo espera ahí arrebatar aunque sea un legislador, que sería el actual diputado nacional Eduardo “Bali” Bucca, primero en la lista, luego de acordar personalmente con el presidente Alberto Fernández su llegada al FdT.

En Diputados, el oficialismo está más holgado pero todavía no tiene quórum propio. En la Segunda sección (la integran 15 distritos del norte, como San Nicolás, Ramallo y San Pedro) se votan 11 diputados: actualmente el macrismo tiene 6 y el kirchnerismo, 5. La apuesta oficialista va por la lista de Naldo Brunelli, secretario Administrativo de la UOM de San Nicolás.

En la Tercera Sección electoral (la más populosa, ya que comprende toda la zona sur, con distritos como La Matanza, Avellaneda, Quilmes y Lomas de Zamora), el FdT pone en juego 10 de las 18 bancas que se renuevan, con Cascallares -de Almirante Brown- como cabeza de lista.

En la Sexta Sección, compuesta por los 22 distritos del sur provincial, encabeza la lista otro de los intendentes: Dichiara, de Monte Hermoso. En total se eligen 11 diputados, en la actualidad repartidos 6 a 5 en favor de Juntos. 

Y en la Octava, que corresponde al partido de La Plata, se votan 6 diputados, y el oficialismo espera alcanzar al menos tres de esas bancas, con ​​el concejal Ariel Archanco al frente de la lista.

MC/WC

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