El Pentágono anuncia que retransmitirá en directo la ejecución por fusilamiento del autor del tiroteo de Fort Hood
La ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, autor del tiroteo de Fort Hood, se retransmitirá en directo, según informó este jueves el Pentágono. El Ejército anunció esta semana que la ejecución tendría lugar en Fort Hood el 3 de diciembre, después de que Hasan fuera condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 en un tiroteo ocurrido en la base militar en 2009. Es la primera ejecución militar en más de 65 años.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, en declaraciones al canal de televisión ultra Real America’s Voice, afirmó este miércoles: “Nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público”. Portavoces del Pentágono aclararon el jueves que la ejecución se retransmitiría en directo y que se darían más detalles posteriormente.
El anuncio de Hegseth sobre el carácter público de una ejecución tan violenta como la de un pelotón de fusilamiento llega en medio de la polémica por la pena de muerte en EE.UU., especialmente tras la inyección letal fallida de Christa Pike en Tennessee.
Hasan podría optar por oponerse a la ejecución y presentar un recurso de hábeas corpus, una solicitud judicial para revisar la legalidad de una detención, ante un tribunal civil, lo que podría retrasar la ejecución hasta el punto de que se produjera un cambio de Administración.
Dado que muchos estados han tenido problemas para llevar a cabo inyecciones letales debido a la dificultad para acceder a los fármacos o para encontrar profesionales médicos dispuestos a participar en las ejecuciones, los pelotones de fusilamiento están empezando a considerarse una alternativa en EE.UU.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, que aprobó la ejecución de Hasan, se mostró crítico con las ejecuciones públicas en Irán, llegando a utilizar la posibilidad de que el Gobierno iraní ejecutara a manifestantes como posible justificación para una acción militar antes de la guerra lanzada el 28 de febrero pasado.
En su discurso sobre el Estado de la Unión, apenas unos días antes de iniciar la guerra contra Irán, Trump afirmó: “Les impedimos que ahorcaran a muchos de ellos con la amenaza de una violencia grave”.
Hasan, un psiquiatra del Ejército con rango de comandante, entró el 5 de noviembre de 2009 en un edificio médico donde los soldados esperaban en cola para recibir vacunas y la autorización médica para su despliegue. Gritó “Alá akbar”, que en árabe significa '¡Dios es grande!', y abrió fuego con una pistola con mira láser. También disparó a la espalda de los soldados que huían hacia el aparcamiento.
Hasan afirmó que su intención era impedir que fueran a Afganistán y mataran a sus hermanos musulmanes. Un juez militar le prohibió presentar ese argumento como defensa durante su juicio de 2013.
Hasan quedó paralizado de cintura para abajo tras recibir un disparo en la espalda por parte de una agente de la policía civil de la base el día del ataque y ahora se desplaza en silla de ruedas.
Tras despedir a sus abogados y representarse a sí mismo, Hasan comenzó su parte del juicio diciendo al jurado que él era el autor de los disparos. Apenas dijo nada más durante las tres semanas siguientes, lo que convenció a sus abogados suplentes, designados por el tribunal, de que el único objetivo de Hasan era conseguir la pena de muerte.
El Ejército llamó a declarar a casi 90 testigos, pero Hasan dio por concluida su defensa sin llamar a declarar a una sola persona en su favor y no presentó alegaciones finales. Sin embargo, filtró documentos a los periodistas durante el juicio en los que se revelaba que había dicho a los profesionales de salud mental del Ejército que podría “seguir siendo un mártir” si era ejecutado.
La última ejecución militar tuvo lugar el 13 de abril de 1961, cuando el soldado raso del Ejército John Bennett fue ejecutado en la horca.
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