El liderazgo de Larreta se pondrá a prueba con una PASO desafiante en la Provincia

¿Larreta conducción? La PASO bonaerense pondrá a prueba su liderazgo.

En su primera elección con Mauricio Macri fuera de La Rosada, el PRO empieza a sentir el rigor del despoder. La UCR quiere rediscutir el reparto de acciones dentro de la sociedad opositora. De la mano de su esperanza blanca llamada Facundo Manes, el radicalismo le planteará una PASO competitiva en la provincia de Buenos Aires. En Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos también hay clima de primaria entre la UCR y el partido fundado por Macri. El choque bonaerense entre el neurocientista y el porteño Diego Santilli será una prueba de ácido para el liderazgo y las ambiciones presidenciales de Horacio Rodríguez Larreta. 

El alcalde porteño apostó por Santilli, su vice en la Capital, antes de que se confirmara la postulación de Manes. Hasta ese momento, la posibilidad de una primaria parecía una mera puesta en escena con el resultado cantado de antemano: triunfo amarillo, a ser capitalizado por Rodríguez Larreta. Se iba a tratar de una pulseada con aires a la de 2015, entre Macri y el sparring radical Ernesto Sanz.

Ahora, la UCR va por la resurrección en el distrito cuyo resultado instala una lectura nacional de las legislativas. En los últimos días, y tal como adelantó elDiarioAR, la boleta del autor best seller sumó al GEN de Margarita Stolbizer y a dos peronistas (ex)amarillos que detentan cierto peso y experiencia en el armado en el conurbano. Son el ex presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó y el exintedentente de San Miguel y ministro vidalista Joaquín de la Torre. El dúo arrastra una estela de massismo residual: el que componen los exintendentes Sandro Guzmán, Jesús Cariglino y Luis Acuña. 

Esos pases al team Manes están cerrados. En las últimas horas, en cambio, hubo un lance fallido. El intento por tentar a la expresidenta de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini, fracasó por completo. La exfuncionaria no tiene interés en ir por una banca como diputada. 

Con la incorporación de Monzó y De la Torre, el espacio encabezado por Manes pretende compensar el déficit que arrastra la UCR en la Provincia: la falta de territorialidad y votos en el conurbano. En la Argentina casi el 40% de los votantes son bonaerenses. Y de ese universo, dos tercios de esa población vive en el conurbano. La más castigada, a su vez, por el combo de pandemia y ajuste de los últimos tres años. Según los últimos datos del Indec, el 51% de la población de los partidos del Gran Buenos Aires es pobre y un 15%, indigente.

Ahí le cuesta hacer pie a la UCR. Y Manes tampoco parece contar con el antídoto para franquear ese techo. Ni siquiera es una figura demasiado popular en la tercera sección electoral. La revolución del conocimiento que predica todavía no generó conmoción en La Matanza. La consultora Reyes Filadoro hizo una encuesta en el conurbano a fines de junio. La medición concluyó que Manes tiene una imagen positiva del 31%, una negativa de 17% y un nivel de desconocimiento del 53%. Según ese informe, Santilli cuenta con una percepción positiva de 41%, una negativa de 29% y un desconocimiento en el conurbano del 30%. 

“Manes tiene trabajo por hacer, en especial en el conurbano para mejorar su visibilidad. Por ahora encuentra mayor adhesión entre los habitantes del interior de la Provincia”, opina Florencia Filadoro, la directora de la encuestadora. 

En paralelo, las escuderías en disputa juegan al poker con las mediciones e investigaciones cualitativas que mandaron a hacer. Se trata de informes ya realizados pero que, al momento, optaron por no publicar. En el trazo grueso, sin embargo, existe un punto de acuerdo. Tanto en la tribu larretista como en la de los radicales coinciden en cómo se presenta el reparto de adhesiones: Santilli, el más peronista de los dirigentes amarillos, tiene mejor llegada sobre el conurbano que Manes. Lo ayuda su discurso y gestión en contra de los delitos en el AMBA. Además de vice de Larreta, el flamante vecino de Nordelta es el ministro de Seguridad en la Capital. La pedagogía neurocientista de Manes, en cambio, conecta de forma más fluida con el interior de la Provincia. 

La distribución de intendencias en Juntos por el Cambio acompaña esa tendencia. Sobre 135 municipios bonaerenses, hay 64 en manos del frente opositor, con un empate clavado en 32 entre el PRO y los radicales. El fuerte amarillo se ubica en el populoso AMBA: Lanús, La Plata, Tres de Febrero y Vicente López. Un poco más lejos, también Mar del Plata. La UCR pesa más en la zona agraria de la Provincia. 

“Va a ser un partido chivo. Pero con Horacio jugando a fondo vamos a ganar”, pronostica un funcionario porteño. Y argumenta su optimismo: “El que más mide es Horacio. Cuando se meta en la campaña va a inclinar la balanza. Además vamos a poner la logística comunicacional de la Ciudad, con nuestra marca y los mensajes segmentados al servicio del Colo”. 

Un armador larretista con cargo en Capital coincide en que esta vez no será una primaria testimonial. Pero a la vez asegura que “por perfil y orígenes "El Colo" resulta más atractivo que Facundo, sobre todo en el conurbano, donde se va a definir la elección”. 

¿Qué otras armas guarra el larretismo para garantizarse una victoria de Santilli sobre la boleta interpartidaria de Manes? El apoyo inminente de Elisa Carrió y Miguel Ángel Pichetto. Y algo más: el posible respaldo del intendente de Vicente López Jorge Macri. Por estas horas el primo de Mauricio negocia con el alcalde porteño y analiza la alternativa de no desafiar a Santilli en una primaria al interior del PRO. Molesto por la maniobra de mudar al vicealcalde porteño a La Provincia, Macri también se autopromueve como candidato a diputado. 

“Soy optimista y supongo que vamos a llegar a un acuerdo con Jorge”, afirma el nuevo jefe de campaña de Santilli, el intendente de Lanús Néstor Grindetti. 

Un dirigente recientemente anexado a la aventura del neurocirujano criado en la ciudad de Salto se aferra a esa hipótesis. “En la Provincia la gente me pregunta por Manes y no por Santilli. La gente está muy escéptica. Lo nota hasta Cristina Kirchner. Facundo es una opción interesante y expresa lo que se espera de la política: renovación”.

Pese a que la aventura Manes despabiló a la UCR, el larretismo se mantiene positivo. Mediante un combo de recursos alimenta ese espíritu. Y de paso así se ahorra una pregunta incómoda y que por ahora no tiene respuesta: ¿y si Santilli pierde la PASO con la boleta encabezada por Manes? ¿Esa caída podría afectar la proyección de Rodríguez Larreta hacia el 2023?

AF

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