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Quién es quién entre los 14 votos clave

Gobernadores y diputados aliados al Gobierno esperan un guiño de Milei por la Ley de Tierras para no voltear el DNU 70

Los misioneros y salteños de Argentina Federal, claves para el quórum.

María Cafferata

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Los aliados del Gobierno están a la espera. La oposición dio inicio a una cuenta regresiva que culmina el 15 de octubre, con una movilización en la calle y una sesión para voltear el DNU 70/2023 en la Cámara de Diputados. Cada bloque tiene asignados interlocutores locales con los cuales negociar para llegar al quórum: necesitan sumar 14 votos más para llegar a 129, y mueven fichas, presionan y tensionan para conseguirlos entre las fuerzas provinciales del centro. Algunos, como los catamarqueños que responden a Raúl Jalil, prometen que darán el presente. Otros, como los salteños y tucumanos, aguardan una alternativa del Gobierno que no termina de llegar. 

“Estamos a la espera de que el Gobierno tome una medida que resuelva lo de Tierras, pero por ahora no hay señales”, admite una legisladora que responde directamente a un gobernador norteño que viajó con Javier Milei a la Argentina Week la semana pasada. 

El Gobierno reaccionó con cautela al fallo de la Corte Suprema que habilitó el artículo del DNU 70 que deroga la Ley de Tierras: no hubo festejos públicos por el espaldarazo político del Máximo Tribunal y, en cambio, se optó por redefinir la estrategia legislativa. Se pateó la fecha para tratar la ley que crea el Consejo de Seguridad Nacional –hubo una sola reunión de comisión y, en el marco del fallo de la Corte, el encuentro fue un caos– y se definió priorizar una estrategia defensiva para contener la avanzada opositora. Todavía no aparece, sin embargo, una propuesta superadora, según aguardan los aliados. 

La oposición contabiliza necesita 14 votos más para rechazar el DNU 70

Solo hubo un amague de introducir, con fórceps, el borrador de la nueva Ley de Tierras que se iba a debatir en el Senado hasta que la presión social hizo que Patricia Bullrich sacara el capítulo de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La propuesta sugería fijar un nuevo tope del 25% para la compra de tierras por parte de extranjeros, pero escondía una trampa: el nuevo límite era solo a nivel nacional o provincial, nada decía de los departamentos (que son los que concentran las altas tasas de extranjerización que, como Iguazú o Lacar, llevaron a la sanción de la Ley de Tierras en 2011). 

La propuesta, sin embargo, solo llegó a oídos de los aliados por trascendidos y mensajes informales. Martín Menem, que participará este martes de la reunión de la mesa política en Casa Rosada, todavía no tiene una contraoferta para dar. La oposición, mientras tanto, presiona. “Que pongan la carita”, provocan.

La pecera

La oposición necesita 14 votos más para abrir la sesión del 15 de octubre. Entre el peronismo, la izquierda, la Coalición Cívica, los radicales díscolos –que incluyen a los jujeños, pese a la presencia del gobernador Carlos Sadir en la Argentina Week–, los puntanos peronistas, Miguel Ángel Pichetto, Nicolás Massot, Natalia de la Sota y Marcela Pagano, la oposición suma una base de 112 votos. Si se le agregan al menos tres de los cuatro misioneros que responden a Hugo Passalacqua –el cuarto, Daniel Vanscik, está en duda–, la oposición tiene 115 votos. Necesita llegar a 129. 

La pecera a donde ir a buscar los votos no es grande. Entre La Libertad Avanza, el PRO y la UCR mileísta –el triángulo oficialista de la Cámara de Diputados–, el oficialismo suma unos 113 votos para blindar el DNU 70/2023. Los indecisos, que responden a gobernadores de lealtades volátiles, son 29. La oposición necesita convencer a la mitad de que los ayude a abrir la sesión, un escenario mucho más hostil de lo que se presentaba hace un año, antes del recambio legislativo de diciembre. 

Javier Milei conversa con los 12 gobernadores que viajaron con el a Francia

El ojo está puesto, primero que nada, en los legisladores que responden a los tres gobernadores peronistas que rompieron con Unión por la Patria para poder alinearse con el Gobierno. La atención está puesta, fundamentalmente, en los tres catamarqueños que responden a Raúl Jalil –Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila y Fernando Monguillot– y que anticiparon a fuerzas de la oposición que están dispuestos a dar quórum. Nóblega, incluso, manifestó en público su rechazo a la extranjerización de tierras hace dos meses, cuando el tema se estaba debatiendo en el Senado.  

“Es importante sostener la soberanía de nuestra provincia y de nuestro territorio”, aseguró el diputado catamarqueño, en diálogo con Radio El Esquiú, antes de afirmar: “Tenemos la convicción firme de los diputados de nuestro bloque de rechazar el proyecto”. 

Después están los tres tucumanos que responden a Osvaldo Jaldo, los diputados de Independencia, Elia Fernández, Gladys Medina y Javier Noguera. Cuando se dio el debate en el Senado, Jaldo sacó un comunicado anticipando su rechazo al capítulo de Tierras: “Yo creo que de ninguna manera tenemos que entregar un metro cuadrado de tierra argentina a los extranjeros que vengan a invertir, que vengan a producir, pero la tierra es y será de los argentinos que somos los que vivimos en este bendito país”, afirmó, el día previo a que se llevara a cabo la sesión en la Cámara alta. 

Pese al rechazo público a la derogación de la Ley de Tierras, Jaldo mantiene una negociación abierta con el Gobierno por las elecciones locales del año que viene. El mandatario, como la mayoría de los gobernadores aliados, tiene la expectativa de que el Gobierno no salga a hacer campaña fuerte por sus candidatos violetas –Lisandro Catalán y Mariano Campero– y le deje, así, liberado el camino para la reelección. Pero las negras juegan y el cristinismo y el massismo ya advierten que si Jaldo continúa jugando con el Gobierno, ellos también pondrán candidatos competitivos para dividirle el electorado. “Si no podemos ganar, al menos lo haremos perder”, señalan en La Cámpora.

Cierra el trío de peronistas a seducir por la oposición el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz. Los tres diputados salteños Pablo Outes, Bernardo Biella y Yolanda Vega no dieron señales de qué harán, pero en la oposición desconfían de Sáenz, quien quiere que Karina Milei baje la candidatura de la senadora libertaria Emilia Orozco. Cuando se cayó el capítulo de Tierras en el Senado, Sáenz salió a festejar con una publicación de Los Chalchaleros. En la oposición dudan, ahora, si sostendrá la misma postura. Justamente este martes Karina Milei estará con Sáenz en Salta por la inauguración de la Planta II del Proyecto Sal de Oro, ubicada en el Salar del Hombre Muerto, en La Puna.

La mirada está puesta, a su vez, en qué actitud tendrá el gobernador Martín Llaryora y los seis diputados cordobeses que (a veces) le responden. Es el caso de Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez, Juan Schiaretti, Carolina Basualdo, Juan Pablo Brugge y Alejandra Torres. Excepto Aresca, la mayoría de los legisladores suelen jugar con cierta autonomía y la negociación de los opositores –que son sus propios compañeros de bloque en Provincias Unidas– es mano a mano. Hay expectativa de que Schiaretti, por ejemplo, acompañe, dado que su esposa, la senadora Alejandra Vigo, se pronunció públicamente en contra de la derogación de la Ley de Tierras. Torres, en cambio, es más cercana a Menem.  

El restante grupo de indecisos lo componen otras fuerzas provinciales –como la neuquina Karina Maureira o el santacruceño José Garrido– y varios satélites que se desprendieron de LLA. Es el caso de Eduardo Falcone y Oscar Zago, del MID, y de Lourdes Arrieta, que suelen jugar a favor del Gobierno. El resultado final dependerá de la pesca en esa pecera de indecisos.

MCM/MC

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